~Cartas para éL~ (el sentido de pertenecer)~

Photo by Aileen

Me quitaste la chancleta que aleteaba en mi pie, conjurando la salvación de que mi esencia se haría uno con la tierra.

Pasé por allí…, fotografié la chancleta enraizadose al árbol.

Sentí la esperanza de que algún día, seré parte de un ser vivo, aunque ya mi cuerpo esté inerte.

Te he visto hacer todo tipo de hechizo, algo de mi cree en ti.

Por lo tanto; mi brujo querido, estoy seducida a los designios de mi cariño por ti.

Lo que alienta el alma, es saber que comparto un lenguaje contigo aunque muchas veces esté se vea, entre~cortado por el sentir.

Más allá de todo lo que nos aleja, me quedo con lo esencial que nos acerca el interior.

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~…Ventanal~

Estado acobardada detrás de los barrotes de mi ser.

No he limpiado nunca la habitación que me cohabita las entrañas.

Le he visto pasar y cobarde me enamoré a medias…

Desde la oscuridad he llenado las paredes de mis fluidos, dedicaciones.

Sin sentir un poco de cariño de sinceridad.

Soy la burla de un mundo que corre afuera.

No tengo nada que ofrendar, si mi amor está muerto.

Rasgó el ventanal donde frotó mis instintos salvajes por tener algo más

… que muchos llaman libertad.

Me supera

De verdad que lo he intentado

No merezco esta vida de dolor

Me duele decirlo pero no quiero vivir

No así agonizando cada hora.

No hay piedad para el cuerpo

Ni misericordia divina.

Son minutos, horas, días

Llorando, angustiada…

sin encontrar una forma de que no duela

No merezco esta vida, no la quiero así.

~…sin bochorno~

Photo by Vestio

Despertar contigo es un viaje infinito hacia lo natural. Me besas la boca llena de tu extraño desayuno, me dejas la miel pegada con esa mezcla pegajosa, a falta de te quiero, me avisas que te estás “cagando”. Suelo desearte una buena cagada, pues sería horrible que mueras cagando. Regresas a alborotar mi pelo con el rugido de tu salvaje eructo. Como si fuera tu último aliento te intento abrazar, pero la mucosidad de tu garganta me gana la batalla. Regresas e intento que hagamos el amor, cuando escucho tu orgasmo, al son de un largo y emocionante peo. Lo hemos hecho otra vez, mi vida contigo es un desperdicio…, tan humano, tan real que quiero seguir experimentando.

Foto colaboración de Vestio

~…aberración~ del Psycho ManueL~

Tomas el giro de la palabra.

Me subes a la noria y cuando creo estar disfrutando me acercas al límite, para sentirte con poder me empujas.

Juego con tus mañas de gran personaje, me gusta mecerme en tu entrepierna y dejar que te creas con mucho poderío.

Quieres matar mis razones, para hacerme parte de tus sin razones colectivas.

Tengo un ritmo que palpita con tu virilidad, aunque lo ocultes también te excita.

Por eso jugamos a los incongruentes, cuando yo voy te alejas, cuando tú vienes tengo listo los acertijos…, donde tu esperma se alojará.

Cuando andes de cacería, no tires los condones llenos de tu placeres en la calle cualquier loca se intentaría preñar.

…insaciable giro le damos al bendito desenlace de las deformaciones.

~…infame~

Le vi morir, no sentí nada de tristeza.

Tampoco sorpresa, lo que si sentí fue dicha.

Hubiera deseado que sufrieras, y estar presente cuando agonizara.

La suerte le acompaño hasta en morir al instante.

Nunca se percató del daño que hacía, la droga lo mantenía alejado de la realidad.

Su mundo era malvado, ahora me siento sucia.

Me dejo el alma tan podrida como la de él…

Aunque creo que soy peor, por alegrarme de su muerte.

~…visiones~

Acurrucada en el desaliento.

Mimada por los demonios.

Atravesada por pesadillas.

Artritis corrompiendo los huesos.

Los muertos susurran su sollozo.

Mi espíritu aúlla piedad…

~…chalada~

Photo by Vestio

Enamorada de la nada.

Hago gárgaras de bruma.

Mastico hojas secas…

Danzo en charcos nebulosos.

Brincan sapos sobre mi pubis.

Cientos de lloviznas furiosas

re~corren mis ovarios.

Foto colaboración de Vestio

~…cartas para éL~ (lo aprendido)

… hace muchos años le escribí una carta al multi~uni~verso, sin ninguna prisa, ni siquiera esperaba una respuesta.

Era muy simple, le contaba que me hubiera gustado que me mostrara donde tenía que vibrar mis emociones, porque es bonito tener: Fe, esperanza… algo que motive.

…Y cuando mis raíces se secaban, cuando mis ramas ya no tenían frutos, y sobre mi tronco no crecían ni hongo, ni musgo…, llegaste tú.

A ponerle a mis adentro agua, abono y dicha…, para hacerme crecer y mirar el horizonte con la belleza de que en mi interior habita el magma y el respiro de la vida.

~…mordida~

Photo by Vestio

A veces,

olvido que tu nombre

vibra en el contoneo

de mis caderas.

A veces,

el viento me recuerda

que tú eres libre y vives

como los ermitaños.

A veces,

llegan recuerdos

detalles grabados,

entonces tengo todo

lo que necesito para seguir

…,res~pi~rán~do~te.

A veces,

me muerdes el fruto

dejándome viva.

Foto colaboración de Vestio

~…corroída~

Photo by Vestio

Estoy atada al moho, y al hongo que crece en donde los amantes se juran promesas.

Aunque mis vaivenes femeninos viven desojándose en el tiempo.

Mi nombre resuena entre los metales, en cada juramento de amor.

Soy testigo de su bendición.

Pese que en mí crezca enredaderas de púas y mis adentros estén rotos.

Les observo con la grandeza que es tener la ofrenda amorosa.

Foto colaboración de Vestio

~…hambre y sed~

Tengo el cuerpo

agrietado por la sequía.

Mis entrañas tienen frío,

por la desolación.

Quiero magma

re~corriendo mi cuenco.

Mis pulmones quieren

el respiro de otro aliento.

Grieta en mis vértebras

mis poros anhelan

la semilla de sus besos.

~…más allá de lo trivial~

Me puede hablar de la red de narcos que está en todo su apogeo, de los políticos robando, o de la alta tendencia suicida.

Puede contarme de todos los juegos de moda, de todos los “influencers” que suman sus cuentas de banco.

Puede venir la vecina que hace años perdió la cabeza a robar las fresas que me regala, comérselas frente a mi… y no cambiará la estimulación de mis pezones.

Ni el deseo innato con el que mi cuerpo se despierta al verle.

~Discurso trillado~

(…)

La muerte pisando mis talones.

El margen de mis cadera,

son procesión hacia la demencia.

Humo y neblina difuminan mi espíritu.

El frío me corroe, los vértigos de las emociones.

Mi alma doliente no levita y sigo aquí…

Rondando las calles de servicio sexuales.

Inexplicable lamento crece en el respiro de un adiós.

~…paladear~(te)~

Photo by Vestio

Bajo el efecto de sus pupilas,

me he vuelto cimarrona.

Han aullado los encantos

de mi feminidad.

Hurga con sus manos

mi sombrío bosque.

Mi espíritu venturoso

emergió delirante al oír

la caricia de su voz,

junto a mi latido izquierdo.

Ha caído en mis labios la miel

de su tiempo.

Delicias que se degustan suavecito.

Foto colaboración de Vestio

~…tú, eres mi regalo~

… tú, jamás me harás el amor.

Eso no quiere decir que no te lo esté haciendo yo, a ti.

Con mis dedicaciones, con mi tiempo entregado al tuyo.

Me doy a ti, cuando te escucho en silencio, cuando te admiro, lo que eres y lo que haces…

Mis células decidieron quererte, mis palpitaciones de mujer anhelarte, y mi cerebro decidió vivirte.

En la Libertad de tu elección, respeto cualquier proceso tuyo, visión o lo que sea que hagas…

Te acompañaré, con la grandeza del espíritu.

Tenemos algo más valioso que lo que una etiqueta pueda otorgarme en tu vida.

Cuando te digo ~que te llevo dentro~, muy adentro~, es en todo lo que veo positivo y siento la ofrenda del inter~cambio, eso es valioso, y ayuda a pertenecer, lo uso como bendición.

Entre todo lo negado.., la vida, y tú me hicieron un tremendo regalo, la oportunidad de sentir~te.

~Olfateando a ManueL ~

By Vestio
Photo by Vestio

(. . .)

Queriendo saber si ha tenido sexo.

Le rebusco el miembro, le tomo el peso de los cojones.

ManueL, es demasiado inexacto para poder predecir dónde ancla su barca.

Me contaba de su último viaje, llegó al puerto; “La Mamada”.

Se encontró con una tal “Kakitakukuto”, que le gusta crear “Kakigrama”, celosa como de costumbre le pregunté: ¿quién es esa y qué carajo era eso de “Kakigrama”?

Me miró espantado… seguido dijo; como era posible que no supiera que es un “Kakigrama”.

Enseguida con su peculiaridad, se bajo los pantalones haciendo un tremendo M……

(ufff) sin lugar a duda es ManueL…

Rápida~mente se puso creativo, y me escribió usando su materia un “Kakigrama”, con forma de “ka~ka” que decía que en el puerto “La Mamada” sólo eso hacían bien.

(. . .)

Lo escuchado, y visto haciendo de todo, presumir de sus amoríos, alabar mujeres, bendecir vidas siendo ateo, hacer grosería, dejarme con las ganas a medias.

Solo faltaba que se pusiera en estas, para enseñarme lo que es hacer un buen “Kakigrama”.

Algo bueno tuvo todo esto… se me quitaron las ganas de olfatear si ha tenido sexo…

Foto colaboración de Vestio

~…de espacios vacíos~

Ojalá, nunca se me olvide todo el dolor que carga mis vacíos.

Que mis condiciones de salud, me duelan mucho más, para recordar~me, lo importante…

Ojalá, cada desprecio sentido que aún late en mis poros, me conecte, me ayude a empatizar con otros.

Espero jamás olvidar las lágrimas, que me envejecieron muy joven.

Ojalá, las cicatrices no se queden solo en mi piel, pues espero ser mejor ser humano.

~Cartas para éL~ …(energía gentil)~

En los laberintos de mis órganos vive la presencia, que le da un ((res~pi~ro)) a mis absurdas formas.

A transformado mi difusas capacidades.

En donde veía peligro, abrió portales

Me llevó allí, haciendo que mi ser se impregnara de Vida

En la curva donde no visualizaba más camino, me prestó su enfoque.

Me agarró con fuerza cuando se me tambaleaban las piernas, mostrando que cuando atravesara lo que creía imposible, me daría cuenta que no existía tal abismo.

Que eran alucinaciones de mi psiquis.

Mis ojos estaban en una densa neblina.

…éL, amable susurró mi nombre con intensidad.

Ese eco atravesó todo el Atlántico, alojándose mi columna herida.

Abrió espacio donde sólo habían entrado varillas, tornillos y utensilios médicos.

Me ofrendó esperanza…, creyó que podría, se volvió la fuerza creativa de mis adentros.

Porque quien vive muy adentro, siempre ayuda a que co~existamos, y re~crea la existencia.

~…desgarro de mis plumas~

El día que duermas

… se desprenderán mis alas.

Humedeceré las plumas en el desgarro.

Te acariciaré con los versos al vuelo dolido.

Musitaré las armonías del viento,

las que dejé de gemir.

Habrá desaparecido la arrogancia

de los mutismos que nos alejan.

No te escocerá el alma, ni existirán

sollozos de agonía.

Encontraré más de tresmil razones

para sonreírte.

…el desgarro de mis alas serán tu Libertad.

~…infinita posibilidad~

(. . . )

vencer la guerra de un firmamento que titila oportunidades.

Abandonar el vivir soñando con un re~encuentro con las estrellas.

Deshojar las membranas de la tierra.

Arar todo riesgo de contención.

Liberar el dique que esclavisa los vientos de los amantes condicionados.

Hilvanar con las pestañas los delirios húmedos.

… enfurecidas entrañas destejiendo, creencias, mitos…

Seduciendo los adentros con las diversas ocasiones.

Ser consciente del acto puro, que divide las palpitaciones de su esencia y la mía.

~…sábanas~

Quién podía pensar que Zheng, un hombre sereno guardaba aún las sábanas con las que su piel sintió el cálido roce de su amada. Han pasado casi cuarenta años, seguían intactas. Me las ofreció con la promesa de que jamás las tiraría. No podía aceptar, allí estaba el espíritu vivo de su esencia. Me daba curiosidad saber porqué me las quería dar a mí. Me abrazó nunca le había visto llorar. Llovían orugas. Ella, había partido de este mundo con tres hijos de los cuales él renegaba de uno… el dolor con los años pesa más. Me contaba que vió arder sus cuerpos, repetía una y otra vez: aún escucho el sollozo, los gritos, les veo morir. No acepté las sábanas. Esa noche Zheng se colgó con ellas.

~…todo por un cachorro~ (ejercicio de escribir memorias)

Mi madre siempre reunía a todos los jóvenes de la calle en su casa. Con tal de mantenerlos entretenidos y lejos del peligro de las calles, tenía juegos de mesa y a veces hasta se inventaba el juego del mini “show”. También preparaba café, sándwiches y dulces. Mi hermano, que para la época ya era adolescente, disfrutaba también de esas reuniones junto a los vecinos. Él también se zambullía en una de esas piscinas plásticas. Recuerdo que mi padre abrió un hoyo en la tierra y allí metió la piscina, porque decía que éramos unos salvajes y así duraría más. En fin, todos gozaban de estar en casa de Chencho y Chencha o de Gugo y Guga, como le llamaban a mis padres.

Siempre fui distraída, así que me costaba estar en contacto con todos los muchachos de la calle. En cambio, mi hermano tenía mucho carisma. Como era bien enamorao’, las chicas solo se acercaban a mí para que él les hiciera caso. Mi hermano también sacaba provecho de mí. Cuando quería tener más de una novia, me usaba para entrenarlas en lo que él hacía sus travesuras.

En ocasiones salíamos en grupos de vecinos para hacer camping o ir a la playa, algún parque o llegar a casa de mi tía en el campo. Todos los fines de semana era una actividad diferente: participar en el Club 4-H, celebrar una actividad con vecinos y amistades de mis padres o practicar actividades que me aceleraban la adrenalina, como la vez que me subí a las dunas de Isabela en “planchas”. Como mi papá conducía un camión para una compañía, a veces me buscaba a la escuela y nos íbamos para Ponce o para Mayagüez, o algún otro pueblo distante al que llegábamos ya de noche. A él le encantaba comprar pollo de KFC en estos viajes. Por eso, hasta el día de hoy, el olor a pollo frito me recuerda compartir con mi papá.

Cuando nos íbamos al campo allá compartíamos con mis tíos. Titi Sonia siempre tenía una actividad para nosotros, mientras el tío Papo nos tenía una buena dosis de chistes. Mis primos Frank y David siempre nos recibían con mucho cariño. Para aquel tiempo la quebrada no estaba seca como ahora, así que los visitábamos frecuentemente. Todos siempre iban a lanzarse a la quebrada desde el punto más alto. Yo siempre quería, pero me decía que no… Uno de esos días todos estaban saltando a la quebrada mientras gritaban nombres. A pesar de que mi papá me dijo que no me lanzara, de repente salí corriendo y dije: “Juan Ponce de León”. ¡Pum! Caí fuera del agua y me estrellé sobre una roca. Mientras mi papá me regañaba, yo no me atrevía ni a llorar. Sentía más que dolor vergüenza de no haber llegado al agua. Este recuerdo aún me provoca risa.

En el campo teníamos muchas experiencias. También recuerdo que mis primos tenían motoras. Mi hermano se iba con ellos a correrlas, pero, como yo era menor y la única nena, siempre querían que me quedara y mis padres terminaban sin dejarme ir. Otro día también de rebeldía me subí tras ellos en la bicicleta y me caí también. Esa vez terminé encajada en los alambres de púas de la casa. Mi madre gritaba histérica y yo veía salir la sangre por mi costado. Otra vez lo que sentía era vergüenza de no haberlo hecho bien. Así me pasó otras tantas veces. Yo quería sentirme parte de ellos, aunque ninguno quería jugar con las muñecas Barbie. Mi primo Franky era el único que siempre sacaba un poco de tiempo para jugar con “la nena”. Él siempre ha sido una persona cariñosa, aparte era el mayor de todos. Era divertido compartir con ellos, aunque mi hermano me hacía muchas maldades y siempre quería que me quedara en la casa, mientras ellos salían a correr o a jugar al escondite, a la guerra o tira y tápate. En las veces que me dejaban ir con ellos mi hermano siempre me tomaba de rehén. En una ocasión me ató de un árbol. Yo gritaba como una loca porque había una vaca muy cerca y yo tenía miedo de que me fuera hacer algo. Esa vez mi primo Franky, que siempre me salvaba de todas esas maldades, se había tardado en encontrarme. Pero al final mi hermano conseguía que yo viera sus maldades como una diversión y no como algo que fuera para hacerme daño. No me molestaba, porque yo quería ser como ellos.

Esto me llevaba a un recuerdo de un día en el patio de mi casa tras el final de una de nuestras muchas actividades. Yo tenía seis años. Recuerdo que me podía ver en los ojos grandes como dos canicas azul cielo de Tony. Su piel era perfectamente blanca, iluminada también por su pelo oscuro. Tony era un niño muy atrevido, por eso me gustaba mirarlo todo el tiempo, pensando en que yo podía ser tan atrevida como él. Ese día recuerdo que todos se iban a sus casas cuando él me dijo: “Mi perra parió, ¿quieres un perrito?”. Yo le grité que sí emocionada. Entonces, me explicó: “Solo tenemos que besarnos si lo quieres”. Mis ojos estallaron en lágrimas y mi cuerpo temblaba: el nene más lindo de toda la calle quería un beso. Mientras sollozaba de miedo lo escuché preguntarme: “¿Quieres el perro o no? ¡Claro que lo quería! Con todo y lágrimas y miedos de pronto me vi sentada encima de él. Ambos estábamos en el suelo. Lo increíble fue que ese beso no parecía entre dos niños de seis años. Recuerdo que nos tocamos como si ya conociéramos lo que hacíamos. Tony metió su lengua en mi boca; yo, no me eché para atrás. Todo duró hasta que escuché mi nombre en un grito. Las vecinas nos habían visto y se lo dijeron a mi mamá. Ella lo envió para su casa, mientras yo lloraba y lloraba. Mi mamá no encontraba cómo preguntar qué estaba pasando, así que me amenazó con castigarme.

–Nos besábamos, pero yo solo quería un perrito –quise explicarle.

–Pues ningún perrito. Eso está muy mal como lo estaban haciendo –me contestó ella.

Entonces, me ordenó a subir a la casa. Recuerdo que le pedí que no dijera nada sobre eso a nadie más. Nunca vi los perritos de Tony. Ahora me pregunto, si era verdad que su perra había tenido cachorros. Lo que sí puedo decir es que me gustó besarle. Fue una de las pocas veces que sentí que era una niña traviesa, como él, como mi hermano y como mis primos en el campo.

~Cartas para éL~ (minutos y segundos)

Veintiún minutos con veinticinco segundos.

Mi corazón aferrado a la palabra, como promesa divina. Mis delirios cariñosos, se reducen a un conteo. Veo caer minúsculos granos de arena. A través del cristal, contemplo el reflejo de sus profundas pupilas, como su amado océano Atlántico. Embrujo de un destiempo. Ajena de todo lo que sucede, con las emociones floreciendo. Miles de células hacen remolinos en diferentes puntos de mi cuerpo. Intentos por abrir un delicado sentir, igual que quién intenta conquistar un islote. Me quedo varada en medio de la travesía, sintiendo las marejadas. Hablo con el viento, le cuestiono al cielo. Siento los espíritus abrazar mi cadencia, se humedece mis sentires. Agarro fuerza espiritual.

Le sonríen las estrellas para que tenga la certeza que una vez más aguarde…

~…Caricias~

Si una caricia tan sólo fuera un roce de piel…

Iría falta de contenido su existencia.

Si desconociera la magnitud de su fuerza…

No asombraría la belleza de su inmensidad.

Una caricia jamás es solo una caricia, ellas traspasan la noche, perduran después del amanecer.

Una caricia siempre tentará a desear más y más…

Se te inflarán los labios anhelando el sabor envolvente de los besos.

Al conjurar tus manos, se volverán aspaviento.

Tu alma querrá comerse a mordiscos otras caricias.

…en el contoneo descubrirás el deshacer que traen consigo las caricias.

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