~ Crecer, Agradecer, Bendecir…!~

… Estaba metida dentro de una jaula, toda su vida, presa de su cuerpo, en los reconcomios de su mente aislada de todos. Su habitación estaba tan sucia como su alma. Dos cuadrados de ventanas en aluminio y una triste vista a otra pared. Un techo lleno de mugre, que hacían estalactitas de polvo y pelo. Unas telarañas en las esquina hacían compañía a el desquicio de sus cabellos. Todo el día estaba en la penumbra; el llanto, el dolor excesivo y el limitado movimiento. El calor afixiante de una obesidad, que cada día comprimía más sus huesos. Aniquilada y sin fuerzas, aunque siempre con una sonrisa hacia los demás. Pocas veces, tenía la valentía de leer a otros, porque cuando lo hacía sentía demasiado, y ya de sentir estaba colmada su existencia. La mayoría de sus vivencias siempre consideradas “espirituales”, pero un día, pasó la mirada se detuvo a leer. Su Alma tembló, tan Fuerte que decidió tocar a la puerta, de aquel escritor… Él, le abrió como si la estuviera esperando; musitó risas, desde el primer momento, inspiró la confianza, lealtad y le ofreció un verdadero amigo. Ella, desesperada y emocionada…, como una niña se paró de su cama, desde hacía mucho que no lo hacía, se bañó y salió a la calle a respirar la noche. Su alegría se desbordaba desde el primer día, resonó en su corazón…, tanto fue así que todos los de su pequeño entorno, se preocuparon y advirtieron, el ruido de un encantamiento emocional… Llamado “enamorarse”. Ella creía en el amor siempre… y decía: el amor es la fuente de la amistad, y el sentimiento que une a dos seres hacer el amor, lo etiquetamos para que tenga un cause, pero el amor en su propia Esencia, ya es maravilloso sin asignar que función tiene en cada uno de nosotros. Entre dudas, y emociones, aceptó todo lo que conllevaba esa nueva amistad en su vida, por primera vez sentía la sinceridad, y veía la honestidad en un ser humano. Le decía; “solo voy a creer lo que tú me digas de ti, lo que tú quieras que yo sepa de ti, no lo que otros crean de ti”, y lo mantuvo hasta el final. Ver tanto encanto, vida, muerte y sombras en un solo ser… (le lleno todo su mundo). Toda la entrega en su día a día, fue devorando los espacios que estaban cerrados y mutilados por el paso de su encierro, todo eso la descolocaba más de lo usual, debido a que toda su vida estaba aferrada a entregar y no recibir. Aún así, era dependiente, de darle a los pocos que la rodeaban el máximo, sin exigirse mucho de sí misma. En esa búsqueda de su ser empezó hacer más activa, aunque su propósito era bueno, y los resultados parecían formidables, sentía la motivación… Solo se esforzaba más…, si era apoyada y admirada, por ese amigo, que la vida le había ofrendado. Ahora ella, lamenta y solloza desde muy adentro, los daños ocasionados, por ignorancia, por la falta de relacionarse, por tener una mente; “obsesiva, compulsiva y venir de tantos daños e inseguridad“. Mientras él, le ofrendaba belleza, ella iba en decadencia, destrozando todo a su alrededor, sin darse cuenta, que cada cercanía que ella creía que lo hacía con; “Esencia y Delicadeza Almica“…, él sentía que ella violentaba su intimidad, que no respetaba los límites, aunque, ella intentó hacer “detalles”, y hacer de su cuerpo una mejoría diaria, de su mente un control y de sus sentimientos un jardín. No pudo… todo lo que intentaba tenía defecto, o no era suficiente. Él, decidió marcharse con su Alma dolida, con sus propias luchas internas alejarse y decistir de compartir. Ella, siempre ha dicho que lo del corazón, no es bochornoso, que debe decirse sin temor a que parezca poco digno, le suplicó que de quedará… Aunque entiende que lo mejor es que se aleje, si todo lo que se trata de transmitir, llega al receptor como equivoco, no tiene sentido seguir. Su ser está en quebrantos está ardiendo, causando mucha desdicha, pues para ella, si era importante estar en su vida, pero él decía siempre que lo único que ella quería era su ego… Creyó que era vanidad, cuando ella sólo quería compartir su día a día. No se podía quedar tranquila si no sabía de él, pero no por lo que él pensaba de controlarlo, sino por otras razones del alma. Inquietudes espirituales... Deslució como una persona vacía ante tanto, aunque daba el máximo, no llego a la medida.  

~Hoy, la he visto, me detuve frente a ella… Le acaricie el rostro, secando sus lágrimas, me sacudió la mano, le hable desde mi corazón y le dije; “debes levantarte, debes seguir caminando”, puedes intentarlo, se empezó apretar, a morder sentí mucha pena y lloré con ella. Le dije; “no desfraudes a quien creyó en ti”, frase que él, le repetía con bastante frecuencia… Paro de agredirse, pero siguió llorando a Gritos, y yo con ella, sentí que su angustia era mía. La volvía abrazar, la besé, le seque una vez más las lágrimas, la lleve a la ducha y la bañé. Le dije; “se valiente, se independiente, se libre, cumple tus metas, ve a comerte el mundo, no eres una niña, actúa como una mujer”... todo lo que él, le dijo antes de partir… Se lo decía abrazándola y despidiéndome, yo también de ella… Y aunque me rozan las dudas ¿de qué será de ella, y que será de él…? Debí amarlos a los dos, lo suficiente para yo tener la valentía también de elegir, quedarme con la elección de como honrar está hermosura del tranfondo de la historia. Lo que no se ve, a menos que alguien se pueda meterse entre~línea, y línea escrita. Solo así sabrán cuánto amor, cabe entre dos almas que en este momento no se “eligen”… porque la vida, las circunstancia: mentales, físicas y espirituales, no se pueden doblegar, ser humano dispone y…, él tiene que elegirse por fuerzas mayore a su voluntad. Y ella, debe ver que hará, con todo lo aprendido, ahora debe sentir el dolor, de la pérdida, entrar a su jaula, quizás elija solo quedarse allí, o al final encontrarse con la grandeza de su espíritu aventurero y lanzarse. 

De mi parte… 

~Desvisto, mi ser… para subir al Monte Sagrado. Bendecir dos Almas dolidas, ofrendar en el Manantial la Gratitud de mis adentros…

Extiendo las manos a la gruta, coloco las iniciales de ambos Consagrando su camino, que corran como, Riachuelos llenos de plenitud y vida. 

Busco hierbas aromáticas, conjuro con el amuleto de un trébol de cuatro hojas que él, le regalo y frente a todo lo divino del bosque me arrodillo. ~Me entrego como los amantes cuando la savia corre por sus torrentes ardiendo. Flamea mi espíritu, mis manos de fuego, mis labios de agua, mi corazón de viento, mi sexo de tierra , mi mente de éter… Me ofrendo a la divinidad del instante que sea la magia, quien evoque la fuerza para cada uno, cuando la necesite y que no transcienda el dolor, y si el Amor… 

~La perdono, le perdono, la amo, lo amo, la bendigo, lo bendigo. 

~Tomo de la mano el espíritu de ella y de él, y los entrego a la consagración de lo bendito. Libre y amorosamente que cada uno tenga sendero, luz y vida… sobretodo mucho amor para seguir adelante…! 

~Sumergida en Gaia… 
~Energía sagrada, concédeme la petición de sostenerlos, en medio de sus tempestades y sombras. 

Con infinito AmoL,
…gracias…!
Por siempre… M… eL eL, eL…! 
~(…) 
11 de septiembre de 2017

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