~…paladear~(te)~

Photo by Vestio

Bajo el efecto de sus pupilas,

me he vuelto cimarrona.

Han aullado los encantos

de mi feminidad.

Hurga con sus manos

mi sombrío bosque.

Mi espíritu venturoso

emergió delirante al oír

la caricia de su voz,

junto a mi latido izquierdo.

Ha caído en mis labios la miel

de su tiempo.

Delicias que se degustan suavecito.

Foto colaboración de Vestio

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~…tú, eres mi regalo~

… tú, jamás me harás el amor.

Eso no quiere decir que no te lo esté haciendo yo, a ti.

Con mis dedicaciones, con mi tiempo entregado al tuyo.

Me doy a ti, cuando te escucho en silencio, cuando te admiro, lo que eres y lo que haces…

Mis células decidieron quererte, mis palpitaciones de mujer anhelarte, y mi cerebro decidió vivirte.

En la Libertad de tu elección, respeto cualquier proceso tuyo, visión o lo que sea que hagas…

Te acompañaré, con la grandeza del espíritu.

Tenemos algo más valioso que lo que una etiqueta pueda otorgarme en tu vida.

Cuando te digo ~que te llevo dentro~, muy adentro~, es en todo lo que veo positivo y siento la ofrenda del inter~cambio, eso es valioso, y ayuda a pertenecer, lo uso como bendición.

Entre todo lo negado.., la vida, y tú me hicieron un tremendo regalo, la oportunidad de sentir~te.

~…posponer el día de muerte~

Arte de: Josué García Cruz

Quisiste seducir mis encantos, tratando de llevarme contigo.

Muerte te hice el amor…

Cae la lluvia, y el torrente de mis pasiones está girando.

No puedes arrebatar mi cuerpo, no es tiempo.

Ven, te vuelvo a besar, si lo anhelas o si te quedan fuerzas…

Te invito a otro vaivén pélvico, con manojos de esencia de Vida.

Gimo placeres, ardores, olor a selva emergen de mis entrañas.

Furiosa desgasto mis dientes en tu cadavérico ser.

Tengo suspiros latiendo de mi intimidad.

Vuelvo a teñirme de rojo, ahuyento la tizna negra que intentas dejar sobre mi cuerpo.

Arte de Josué García Cruz

~…allí solía haber~ (ejercicio de escribir memorias)

El colegio tenía el mismo nombre que la avenida donde estaba ubicado: Colegio de Diego. Recuerdo las pocas veces que salí a la hora del recreo. En una ocasión me golpeó en la cara una bola de baloncesto y caí al suelo con las piernas patas pa’ arriba, enseñando to’… Mis compañeros se burlaban mientras me levantaba aturdida. Yo reía y lloraba. El dolor físico siempre me causa risa. Otro día, en otro intento por ser más sociable, me fui con algunos compañeros a la parte de atrás del colegio, en donde había un tremendo árbol de mango. Allí tenían los juegos para niños. Aunque siempre fui la más grande de la clase, insistí en meterme a una de las casitas de juego para hacernos unas fotos. Todo iba bien, ¡el intento social estaba funcionando! Pero al salir de la casita pisé una cáscara de mango, y zas. Me quedó medio cuerpo adentro y medio cuerpo fuera. Otra vez me pasó lo mismo. Recuerdo reírme a carcajadas por la caída y el dolor.

Son dos recuerdos felices, pero fueron muchos más los que no.

Por eso, no me provoca nostalgia pasar frente al Colegio y ver que desapareció. Por mucho tiempo, el Colegio fue un lugar desagradable. Ahora, al ver que ya no existe, que el edificio fue derrumbado, sé que también la memoria de mi juventud de alguna manera también fue sepultada.

~…(mi) naturaleza~

En un espacio tiempo…, a la espera.

Aunque mis ansias de mujer no son secretos que se guarden en el cajón de nadie.

Los encantos de mi divinidad florecen, no soy la entrega de cualquier jardinero.

Ni cualquier sol me nutre las raíces, mis pétalos necesitan más que una simple mirada.

Mucho más que un simple roce de palabras.

Quiero sentir la sombra de quién reclaman mis entrañas, para mostrar~nos la generosidad, y desperfectos.

La conjunción ideal será el instante en donde mis pétalos se abran para acariciar, el tallo de su fuerza.

Mi terreno húmedo se prepara para que germine~mos juntos.

~…danza de mis papilas.~ (ejercicio del recuerdo de un sabor)

Pepitas Negras sobre el anaranjado ocre

las llevo buscando desde mi infancia,

pero no las encuentro.

He tenido que perfumar mi agua

con polvos de colorantes

sabor azucarado que podría

provocar un coma diabético.

Nada parecido a tocar la textura

del fruto fresco.

…y ese olor, embriagante que prepara

mis papilas al gusto de perderme en tu sabrosura.

Amada parcha,

¿dónde puedo encontrarte?

Haciendo de tu enredadera un problema

para los humanos.

Mientras que para mí eras la sensación

amarga que hacía de mi niñez una danza gustativa.

~…en donde te respiro~

Mi amor quedó grabado en piedra.

Sin suspiros, ni gemidos, sin caricia.

Solo grabado contra la piedra…

Rayaba la piedra mientras mis lágrimas

iban haciendo surco en mi rostro.

Solo me queda de él, la piedra, el amuleto.

Su letra, aquellas fotos donde fue feliz.

Aprendí, a contemplarle la vida…

Sin ser parte de él, solo tengo ese recuerdo:

hermoso del día que se puso la piedra

en el corazón, la ~res~pi~ro~.

Aunque él jugaba veía toda la magia,

del ritual oculto, la puso en su frente.

…esa piedra me acompaña en mis días.

Cada piedra que me encuentro en el camino.

Me recuerda su ritual, y le dejo marcado un corazón.

Que a pesar de todo; ~res~pi~ro~, de su amor.

~…sin alas~

Cuando todo en mi busca respuestas.

…me abruma el silencio de la noche.

Mi cuerpo busca nido, caricia alada.

Vuelo nocturno visión aturdida…

Entre el titilar de las estrellas,

y el parpadeo de las luces de la ciudad.

Tengo un cuerpo hambriento, que solo

muerde sueños rotos…

Aturdida vuelvo al hueco que arropa,

mi oscuridad.

Me descubro ~muerta~…

~…“muaaa de ManueL”~

Photo by Vestio

Vuelves a saltar como embrión buscando calor. Entre mis piernas nace la seguridad de tu desventura. Tengo la cadera izquierda marcando el ritmo del tambor que lleva tu corazón. Los conjuros en mi ombligo, está al servicio de la sabiduría de tu tiempo, podrías meter tu lengua y arrojar al viento sientos de hechizos. Mis pezones son dos caramelos ardiendo esperando al contacto de tu mirada forastero que conquistas montes. Mi querido pshyco ManueL, estaba muy oscuro cuando sentí tu calor… Mi cuerpo tembloroso, pegajoso y en llamas… Te veo entre las sombras, sin dar marcha atrás te acercaste a mi rostro…, siento una trompetilla que removió mis cachetes;

te pregunté: -¿AmoL, que fue eso?

(. . . )

tú respuesta contundente; –era un beso.

—no me parecía.

—…Un muaaa anal.

Increíble, rebasar la belleza que posee, ~“amigos más allá de los eructos”~, ahora nos retorcemos en “muaaa anales” superamos la barrera, que nos divide, aquello que nos acerca o nos aleja de lo lógico. Asqueroso o no…, tenemos gases en el cuerpo, tenemos ano.. y ahora disfrutaré inter~cambiar “muaaa anal”.

Solo me queda una pregunta; ¡querido pshyco ManueL!, ¿aguantarás cuando mis nalgas entre su estruendosas carnes de quiera enviar mi “muaaa anal”?

(. . . )

Veremos que sigue… por ahora no dejes el condom … y vamos a ~“feel make feel”~.

PD. Esta maldita canción me pone de muy buen ánimo… será porqué “stay off my mind”

Foto colaboración de Vestio

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