~…Embriaguez de Sirena~

Photo by Vestio

El llamado del latido;

es una honda expansiva.

Se aloja en las entrañas,

te preña de sensaciones.

El vergel florece…,

los aromas te enloquecen.

Vuelves al nido, arrullas las emociones.

~Subes, bajas~

…contoneas los círculos de los gemidos.

Mueres en la intensidad del oleaje,

en donde nacen los amantes embrujados;

por la fuerza del cántico.

Foto colaboración de Vestio

Anuncios

~…en algún lugar~

~…te nombre con fuerza…, te di del latido que me alimentaba las entrañas… te adentré a la tierra con todo el amor y el cariño… esperando el milagro de verte emerger una y otra vez…~

~…palabras de mi brujo~

Photo by Vestio

Mira que llamarme diablo.

….¡ayyy!

(un eterno suspiro)

Con las veces que te santifico.

Y que elevo tu virginidad…,

más allá del trasfondo de la naturaleza,

que recorre por mis venas, por mi cuerpo

por esa sangre, que produce la erección necesaria.

Cuando veo lo sinuoso de tus montañas.

Vergel prohibido allá donde estes…

Donde crece la maleza entre tus piernas.

Sentido culpable de aquello que no puedo expresar.

Foto colaboración de Vestio

~…Ventanal~

Estado acobardada detrás de los barrotes de mi ser.

No he limpiado nunca la habitación que me cohabita las entrañas.

Le he visto pasar y cobarde me enamoré a medias…

Desde la oscuridad he llenado las paredes de mis fluidos, dedicaciones.

Sin sentir un poco de cariño de sinceridad.

Soy la burla de un mundo que corre afuera.

No tengo nada que ofrendar, si mi amor está muerto.

Rasgó el ventanal donde frotó mis instintos salvajes por tener algo más

… que muchos llaman libertad.

~…sin bochorno~

Photo by Vestio

Despertar contigo es un viaje infinito hacia lo natural. Me besas la boca llena de tu extraño desayuno, me dejas la miel pegada con esa mezcla pegajosa, a falta de te quiero, me avisas que te estás “cagando”. Suelo desearte una buena cagada, pues sería horrible que mueras cagando. Regresas a alborotar mi pelo con el rugido de tu salvaje eructo. Como si fuera tu último aliento te intento abrazar, pero la mucosidad de tu garganta me gana la batalla. Regresas e intento que hagamos el amor, cuando escucho tu orgasmo, al son de un largo y emocionante peo. Lo hemos hecho otra vez, mi vida contigo es un desperdicio…, tan humano, tan real que quiero seguir experimentando.

Foto colaboración de Vestio

~…chalada~

Photo by Vestio

Enamorada de la nada.

Hago gárgaras de bruma.

Mastico hojas secas…

Danzo en charcos nebulosos.

Brincan sapos sobre mi pubis.

Cientos de lloviznas furiosas

re~corren mis ovarios.

Foto colaboración de Vestio

~…cartas para éL~ (lo aprendido)

… hace muchos años le escribí una carta al multi~uni~verso, sin ninguna prisa, ni siquiera esperaba una respuesta.

Era muy simple, le contaba que me hubiera gustado que me mostrara donde tenía que vibrar mis emociones, porque es bonito tener: Fe, esperanza… algo que motive.

…Y cuando mis raíces se secaban, cuando mis ramas ya no tenían frutos, y sobre mi tronco no crecían ni hongo, ni musgo…, llegaste tú.

A ponerle a mis adentro agua, abono y dicha…, para hacerme crecer y mirar el horizonte con la belleza de que en mi interior habita el magma y el respiro de la vida.

~…mordida~

Photo by Vestio

A veces,

olvido que tu nombre

vibra en el contoneo

de mis caderas.

A veces,

el viento me recuerda

que tú eres libre y vives

como los ermitaños.

A veces,

llegan recuerdos

detalles grabados,

entonces tengo todo

lo que necesito para seguir

…,res~pi~rán~do~te.

A veces,

me muerdes el fruto

dejándome viva.

Foto colaboración de Vestio

~…corroída~

Photo by Vestio

Estoy atada al moho, y al hongo que crece en donde los amantes se juran promesas.

Aunque mis vaivenes femeninos viven desojándose en el tiempo.

Mi nombre resuena entre los metales, en cada juramento de amor.

Soy testigo de su bendición.

Pese que en mí crezca enredaderas de púas y mis adentros estén rotos.

Les observo con la grandeza que es tener la ofrenda amorosa.

Foto colaboración de Vestio

~Discurso trillado~

(…)

La muerte pisando mis talones.

El margen de mis cadera,

son procesión hacia la demencia.

Humo y neblina difuminan mi espíritu.

El frío me corroe, los vértigos de las emociones.

Mi alma doliente no levita y sigo aquí…

Rondando las calles de servicio sexuales.

Inexplicable lamento crece en el respiro de un adiós.

Blog de WordPress.com.

Subir ↑