•~…sonido del alma~•

El espíritu…, tiene cadencia suena a lluvia.

Trae las esporas de la melancolía, impregnada en su mirada.

El silencio hace ruido ensordecedor de quienes rodean su hábitat.

Sentir y usar la empatía no siempre “sana”, a veces no libera.

Todo se escuece cuando observas al ser amado padeciendo sus dolores.

Quedar inmune para un corazón enamorado jamás será una solución.

Se inquietará, se sobresaltará hasta dolerse, porque quiere absorber toda desconformidad, si eso le abre la posibilidad de volver al sendero.

Cuando co~existimos en lo esencial, las incomodidades del otro también pasan hacer tuyas.

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