•Subordinada por el enigma•

Años siendo cuenca de su semen.
Tragando espuma, veneno que
hacia hoguera en mi vasija fértil.

El odio agrieta, y deja el alma inerte.
Porque los demonios al morir adentro,
se vuelven zombis en las entrañas.

Renacen aturdidos,
entre lo clandestino y fugaz.
Con el tiempo carcome los huesos,
el tuétano queda seco.

Se pude escuchar los alaridos
de los pequeños seres que no lograron cruzar,
sin contemplación, pérfidos de un mundo incierto,
pero que aun así, sigue siendo poderoso.

Los ojos eran tutela de lo violento.
Acertijos desequilibrados,
nos mordíamos los labios
bajos risas sangrientas,
tal cual culto satánico.

Locura adherida
desmedidas de un sentir
cruel al que lo adentre.
Al final, no son los otros…,

¡Soy yo!

Hija de Satán que reniego
la existencia de lo glorioso
por tener todos sus hijos,
podridos en mi interior.

He parido la furia siniestra del desasosiego,
la amargura del desprecio,
las habladurías de su lengua nociva.

Las burlas que arroja sobre mis cicatrices
escupiendo hiel en mi espalda.

Todo su ácido me consume.

Quiero que quede claro;
a sus malditos pensamientos me entregué.

Soy la furia disfrazada de mujer.
Soy la perversidad con antifaz de amabilidad.
Soy la perra que lamí su miembro por décadas.

La que bebió de su saliva, y viajo en sus vaivenes,
sobre su pelvis cabalgue hacia la perdición.

Mi virginidad se bautizó en sus aposentos,
blasfemando las palabras divinas mientras
me clavaba el puñal en el que ardíamos.

Me arrodillé a suplicar clemencia,
con desprecio me condenaba al silencio ciego.

Sollocé la arrogancia abriendo
mis penurias frente a su ser,
para darle el placer de verme vencida.

Fui la sierva de un peón con miserias en el espíritu.

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~Trance XV~

Las horas un burdel muerto,

que se deshojó cuando el tránsito

de los segundos, y minutos quedaron estéril.

Se mece la soledad entre

el estiércol que dejó el abandono.

Las siluetas se quedaron

atrapadas en los tejidos de las arañas.

Hechas de las musarañas

de los aventureros, que hoy; yacen inertes.

~El adiós definitivo~.

Las ratas y las serpientes

al moverse polvorean a la angustia.

En la poca claridad que entra

por la vertiente se ven las pelusillas

que sobrevivieron.

Porque los recuerdos,

al igual que los microbios se comparten,

 para conmemorar a los que alguna vez,

estuvieron en vida.

*Trance registrado 27 de abril de 2019 a las 3:15 con cuarenta nueve segundos (am)*

•~…cuando morir~•

Todos llegaron temprano a el encuentro, nadie sabía el porque se reunían.

La anfitriona pidió que todos vistieran oscuro, en la fogata se vislumbra la silueta de salamandra…

Ella, ríe sin parar…, como si algo extraño le pasara, conjuro unas palabras.

El cielo retumbó, lluvia ácida caía sobre su piel, los empapo de su sangre.

Planeo su deceso… Toda bruja puede elegir cuando morir.

~Micro~ primavera~

Danza, su vestimenta transparente reluce sus dos primaveras.

Contonea su cuerpo en espiral, se desnuda realzando sus pétalos.

El cielo es testigo de sus colores; el Sol desliza su luz por la piel.

Las estaciones se detienen, transciende sus ciclos…¡Germinando vida!

El vergel entre sus piernas emana aromas exquisitos…

•Sin querubín•

No viene al mundo entre ángeles, aunque esa noche se escuchaban aleteos. Provenían de las gárgolas con sus pezuñas rasgaban los cuerpos de los dementes. Los mismos que decidieron danzar una noche sin luna, con matojos extraños abanicaban las vaginas, de seres mutantes. No parian criaturas sutiles, ni especies conocidas. No caían copos de nieve, eran trozos de carnes congelados. El olor nauseabundo acompañado de alaridos, con la ironía de un festejo celestial. Cabellos finos igual que alfileres, venían con la ventolera dejando ciegos a todos. Llegué a la tierra riéndome con la tortura en la lengua, la desdicha puesta en la copa de la maldad. No vine de Querubines. Me habita el horror del necrópolis. Bebo la sangre del delirio de los temerosos, me acobijo con su angustia. Crece el calvario y le hago el desamor a la impaciencia que lo complace. Hago pirueta entre los infieles muertos.

•~…encrespado~•

Entre su cuerpo, y mis caderas.

Un espacio diminuto entre los respiros.

El contoneo habitando la atmósfera.

Mis senos se empoderan con su lengua.

La humedad de mis labios rozan zonas oscuras.

Nuestro vaivenes son convulsiones inexactas.

(. . .) cada poro supurando la miel del placer.

~pal~pi~tan~do~

El gimoteo ardor de nuestras lujuria, algarabía extasiada.

Encrespada embestida en los tumultos del jadeo.

Orgasmo saturado de la oscilación.

•Imaginario Nefasto•

A los quince años, le salió una protuberancia en el vientre. Con el tiempo se fue formando más claro, no era un tumor. Era algo amorfo, aunque parecía tener vida; sentía, hablaba… Exigía, nadie era testigo de las maldades que le proporcionaba; le mordía los órganos. Ella, de apoco se moría en agonía, se había enamorado de su verdugo.

•Rabioso y mortal•

… Sembraron semillas de un árbol,
en mis adentros.
(…) me rompe, cada cierto tiempo,
para abrirse paso y echar raíces…
¡Más profundas!
Me vuelve a hacer trizas…
Me desbarata,
 se asegura de hacer aullar los nombres,
de cada una de las personas,
que han tocado mi vida.
Mi tronco, no es frágil…
Por tanto,  las raíces que salen de mi
médula espinal, deben ir más hondo…
Crecer hasta dejarme paralizada.
En el compás de mis días…
¡Para Florecer y Vivir!
Me sembraron con furias…
Llantos; arrebatos internos.
Y van surgiendo, brotes externos…
Estoy Agrietada, con la piel de cascarón
arrugado…
Con las entrañas bien ceñidas.
Si me tajeas, para dejar tu huella en mi tallo,
me podrías palpar claramente…
Sentiras mi aroma…,
y al observar mi corteza,
brotará el zumo de mis lágrimas de leche.
Te conectarás con mi Espíritu…
~ Rabioso y Mortal ~
Seremos reflejos en un instante…
En el que me respirarás y habré de respirarte…
En ese momento misterioso,
que vislumbra lo eterno y  lo fugaz,
tendrás en tus manos, el hacha…
Te miraré sin júbilo, ni vergüenza…
Me dormiré con el soplo de la brisa;
con el sonido de mis hojas…
Con la risa de algún niño, perpetuada en mi alma…
En esos juegos de mi sombra…
Rodeada de amantes, esperando el atardecer…
¡Y estoy, lista…! 
 
Esperando ser podada de mis plagas… 
 
De mis apegos… De mis gritos.
(…) al fin, seré Libre, de éste Maldito Dolor.
Qué me hace suicidarme y renacer cada ciertos días…

•~Mundo blanco~•

Ojos que dictan creatividad,

como el estruendo del cielo…

Seres que anhelan libertad están

siendo callados; maltratados;

mutilados por la incomprensión…

Aturden sus sentires,

personas excepcionales,

sumergidas en desgracia,

enviados a un mundo blanco…

Con el sonido aislado

de las máquinas

y ese llanto incontrolable,

viviendo una tragedia

al quitarle el poder de elegir…

Literatura, Pintura, Música y Emociones…

 

 

 

*Poesía trágica presentada en un concurso*

•Defunción•

Semillas de un árbol
el cual envejeció acelerado.
Marcado por la sequía
de un jardín donde la lluvia
nunca nutrió.
Hambre de conocimiento,
abrumado por los vientos violentos,
que perforan su ser.
Balbuceaba monosílabos
a penas entendibles,
sangran sus ramas ya moradas.
Sus raíces sedientas,
sombras perturbadoras.
Las mentiras secaron
el entusiasmo por sanar.
Sus hojas caen
sobre lo que será su tumba.
Inaplazable instante,
el calendario ya tiene
la fecha elegida.
No tiene escapatoria las marionetas,
le ahorcan con sus propias siluetas.
Su pérfido sentir es la locura que le posee.
El ansiado beso de la muerte,
supura en sus vísceras inmunes al dolor.
Desde el borde de mi cama,
con la habitación helada,
me despido de su vida; y de la mía.
Inyectan el veneno
en mis venas,
sin reparo le sonrió,
al escuchar la sierra
que talará su tronco.

•Suplicio•

Desconozco si hago sacrilegio
al no enaltecer tu “vida” o tu “muerte”.
Algún tiempo atrás lo hice,
ahora no me llena, no lo siento.
No creo en la crucifixión
como acto de bondad de tu grandeza.
Mucho menos lo que hemos
hecho los humanos en tu honor.
La prestación al odio,
la incitación en tu nombre,
como quiera que te hagan llamar.
Quiero pensar que no necesitas
de estos sacrificios o “falsedad”
de unos días…
Que prefieres que nosotros
desde nuestra humanidad
la demostremos con el día a día.
Aceptando la equivocación,
como fuego redentor para evocar
cambios profundos en nuestros adentros.
Por ende, con los demás…,
entiéndase en el “prójimo”.

•Galope•

Cabalgata onírica…

Se escapó de un cuento.

Subió a su unicornio

re~creando la magia.

Le adornan pétalos rojos,

igual que la pasión de sus encantos.

Va hechizando al mundo

con su dulce voz.

Cabalga dentro de la poesía

que nace de su corazón.

~…sombría~

En la pasarela,
va altanera la sombra.
Engañando con su altivez,
escondiendo el miedo.
No tiene peso,
pero el cuerpo que le refleja
está exhausto.
Mira sus figuras
construidas de lesiones,
sin cicatrices que se le denoten.
Es un misterio
cuando transitan las horas,
y se va desvaneciendo.
Aunque la luz artificial
la haga notable,
sabe que está allí.
También lo sabes tú,
¿puede desaparecer?
Gran acertijo,
ella, se burla de las
re~creaciones mentales.
Por más que intentes alejarla,
 al mínimo resplandor aparecerá.

~Ondea la noche~

Escarcha en plena arena.
(. . .)
aguas cristalinas contoneando
su angelical ser.
Brizna sutil empapando…,
el aliento.
Multi~colores,
en los multi~versos.
Sublime oleada,
trae consigo la noche.
Un cuarto creciente de Luna,
entretenida con las estrellas.
Que hacen coro celestial,
en el vaivén de los suspiros…

•Sus años de plata•

Besar la palabra intrínseca
que sale de su pecho.
Acariciar el tiempo
que se manifiesta en su rostro,
en sus manos.
Cada arruga,
una batalla ganada a la vida.
Ese respiro que compartimos
al vernos a los ojos y perdernos.
Su elocuente sonrisa,
viajera de sus años.
Memoria implacable,
todo su cabello blanco le adorna
con elegancia cada uno de sus años.
Sus abrazos son sutiles regazos
que contemplan la sabiduría.
Su piel delicada ya tiznada,
sus ojos claros perdidos
entre los párpados caídos.
Su voz estrujada
por el paso de su existencia.
Es una maravilla
que mis oídos le escuchen,
es una delicia acariciarle.
Poder respirar de su mismo aire;
agradecido y bendecido.

~Gestar~

Después de estimular
el alma, desnudé los ojos.
Adentré los labios, sin saliva
en el respiro de la frescura.
El aroma, y el color lila.
Los parpadeos gemían
susurrando a los lagrimales.
El contoneo se escurría
al son de las caricias
inquietas y tímidas.
Llegó el sollozo
de la primavera,
vestida de verde.
Y
(. . .)
arrullé su tallo marrón.

•En la arboleda•

Los espíritus se presentaron esta tarde gris.

Enunciando los deseos de la noche.

Neblina; lluvia, relámpagos, y un bosque hambriento.

Anhelos de lo místico, los Druidas junto con los árboles se preparan.

Los necromances están bebiendo de la sangre de los sabios.

El portal del manantial está abierto, para que las sirenas puedan danzar.

Se habla en lenguas sagradas…, antiguos símbolos girarán en el firmamento.

Caricias, aleteo tierno de hadas, defile de duendes haciendo travesuras.

Las hechiceras esta noche, solo bendecirán la grandeza de la naturaleza.

•Estancia•

Despliegue del cuerpo,
instante de lo etéreo.
Manjar, geometría deformada.
El peso de unas horas ausentes.
Extraviada en un mundo peculiar;
la duda, el desgarro.
La estancia de las pesadillas.
Treinta y tres horas de un coma
parcial, luchando en volver o quedarse.
Estrangulada,
un registro de lunas ausentes.
Gritos ensordecedores en un alma muerta.
De humo la lengua, marañas entretejidas.
Austeridad del desahucio
implícito en el cuerpo
errante de caricias.
Los labios entre abiertos
sin palabras encajadas en los dientes.
Dos huecos en el rostro, ya no existe pupilas.
El parásito se ha comido el minúsculo cerebro
que suscitó tanta guerra.

•~…el órgano~•

Lo llamaron torcido,

se arrastra hasta la orilla.

En espera que suba

la marea está noche.

Trompas marinas

se lo llevarán lejos,

tan lejos que su latido,

quedará inerte.

Al ser olvidado.

(. . .)

Se irá a los resquicio

de Gaia para volver

a encontrar su esencia

y su palpitar.

•…de huellas•

(. . .)

en su mano resguardan

los recuerdos gratos.

Sabor a sal,

empapa su lengua.

Corrientes, marullos,

y el asombro.

El olor a mar embriaga

hasta su cabello.

Llega la brizna

con su humedad

a dejar su huella

sobre la tibia arena.

•~…asombro en el vuelo~•

(…)

aleteo instantáneo.

El sol besa el vuelo infinito.

Los gemidos son cuatro sombras,

de siete nubes contoneándose

del asombro y del placer.

El azar del viento mece los cuerpos.

Un nido es un hogar, su cobijo es el cielo.

El árbol al mover sus ramas parece que danza.

Existe un susurro en lo natural, que aún no desciframos.

•Rock and Go•

El humo, la botella
y el “rock and roll”
desnudando los oídos.

Conjura la malicia
que ofrece placer a su sexo.

¡Chuculún!

Suenan los hielos
al caer en el alcohol,
antes de derretirse
en el vapor de la lengua.

Masturbar la incertidumbre
en la hora exacta del pánico,
y la danza de los muertos.

Lúgubre deseo, disonante
estremece las vértebras
colmadas de veneno, y
de los susurros maléficos.

 

 

 

*Chuculún* Imita el ruido que hace un cuerpo al caer al agua.

Flores Silvestres

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Mi participación en este pequeño poemario

Flores Silvestres

Grito de mujer 

Destierro de mi ser…

Corrompes el pH de mi cuerpo.
Alteras el balance de mi existir…
Tú, has arañado mi dócil Ser;
cortas el oxígeno en mi habitación…
Vienes queriendo poseer mi sensualidad,
sin importarte si estoy excitada…
Mi piel, no responde a tu pobre estímulo.
Años atrás, mi médula espinal, se ha roto….
Tú, vienes como Rey de la Selva,
pretendiendo domar mi Amazona…
Mis muslos fueron la desembocadura,
que te llevaba a mi cauce.
El manantial de mis adentros, en tus labios…
¡Eso fui antes!
Ahora, mis muslos queman;
el magma que corre por mis nervios alterados,
solloza…
¡Maldita y rota!
Tiemblo y no de gozo.
El dolor me quiebra…
Conversarte de mi intimidad,
fue adentrarte a lo más hondo de mis palpitaciones…
Ha sido hundirte; clavarte; sumirte en todo aquello,
que fue mi vicio…
¡Mi pasión y mi placer!
Ahora, yace aquí mi calvario, mi ácido,
mis tristes y quebrados versos.
Intenté seguir siendo la amante desbordante,
que siempre fui…
Me acechabas; separabas mis piernas y me tocabas…
Sentía un suplicio doble, uno en mi cuerpo
y otro en mis emociones…
Todo ardía, me torturaba con tu mirada,
en la que había desconcierto…
No sabías que hacer, con la tormenta que se desataba,
entre tu pecho y el mío…
Las sensaciones ausentes, acongojaban.
Tu indiferencia, pudriendo mis raíces…
Mientras yo, luchaba por florecer.
Envenenado, fuiste esparciendo tu soberbia.
Mutilando la claridad que, a mí, llegaba…
Clausurando mis debilidades…
¡Ahogándome en el silencio!
Ibas jugando con tu lengua viperina…
Consiguiendo libertades y mares nuevos…
Y el lamento de mi interior, aullando…
Necesitando algo más, que una simple estimulación…
Palabras que fortalecieran,
a lo que mi cuerpo físico, no respondía…
Te miré. Lloré… Y aún, lloro…
Por el destierro, sabiéndome diferente.
Faltó entendimiento; madurez para amar,
lo inconexa que me volví…
Jamás te he lamentado y creo que nunca lo haré…
Agradezco tu inútil sentimiento, que no fue más allá,
de mis vaivenes pélvicos…
Gracias a todo esto, descubrí, que mi terreno sigue fértil…
¡Para amarme y seguir creando!

Aileen Rivera Lasso (Saudy)

2016

 

 

•…otro acto• (re~post) con invitados•

Escribí el primer verso y la Doncella dijo no poder escribir poesía, de su mismo comentario continúe el escrito llegó Luces y Sombra, a clavar su verso y siguió (Antoncaes) entre medio metí algunas líneas más… ¡Gracias por estar ahí!

~_~.

Si quieres…, puedes dejar que vuelva la piel de los labios.

¡Ay! Me pides lo imposible…

Cuando tú me devuelvas la mía.

Es el elixir que aumenta mis ansias.

Y con el sabor de los míos te llenarte de caricias.

Eternos ardores y latidos en los labios,

para nunca olvidar el roce.

Si se trata de escribir poesía,

olvido las formas, despliego las emociones,

y solo siento.

nochesnubladasblog.wordpress.com/2019/04/05/•-otro-acto•/

•Diario del asistente•

Por el título se pudiera pensar que me estoy deleitando con el asistente.

Pero hablo de este asistente. Cuando presionó el cuerpo y lo llevó al Máximo que soporta me manda de regreso a los asistentes de rueda. Querer Libertad para muchos puede significar algo diferente que para mí. La prisión que yo conozco se llama cuerpo. Dios no quiere ser benevolente y mi cuerpo es un altar de histerias compulsivas por lo cual le hacemos la guerra. Así que aunque sea arrebatada de pastillas (recetadas) le vamos a dar pa’ lante…

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