•~…Llamado de mi Svadhisthana~•

Mastícame la nuca con tu sabiduría, no pierdas tus ojos y tu cordura en bombones brincando y diciendo palabras vacías.

Cómeme con tu decir, sin interferir en los latidos que aun te sofocan el cuerpo.

~No estás muerto.~

El roce de una caricia… en tus brazos soy una flor de loto, abriendo sus mil pétalos para ti, emergiendo de la brizna que viene con el quehacer del crepúsculo.

Te esperan las caricias cálidas de un decir emocionado.

Alucinan mis piernas ebrias de las tuyas clamándote, hundiéndote en mi gruta donde renace tu espesura llenándome de tu luz…

PD. amoL, mi Chakra está girando esperándote…

Anuncios

~…des~enredada~

Vi caer todas las lágrimas sobre mi sexo.

Aproveché la humedad que corría por mi piel.

Desenrede mis dedos que buscaban su cuerpo.

La piel de mis muslos color canela brillaba.

Todo mi esternón tenía encajado su nombre.

Sensaciones (((entre-~cortadas))), aguardando,

haber si llegaba.

Te esperaba como el viento sublime, para que

subieras por mis vertientes.

Tenerte tan adentro, sin apretarte es una tortura.

Seguí el movimiento involuntario de mis manos

inquietas, sedientas de amor.

El tempo de mis caderas, junto con el gemir de mis cuerdas, alocadas pidiéndo~te…

~…(mi) naturaleza~

En un espacio tiempo…, a la espera.

Aunque mis ansias de mujer no son secretos que se guarden en el cajón de nadie.

Los encantos de mi divinidad florecen, no soy la entrega de cualquier jardinero.

Ni cualquier sol me nutre las raíces, mis pétalos necesitan más que una simple mirada.

Mucho más que un simple roce de palabras.

Quiero sentir la sombra de quién reclaman mis entrañas, para mostrar~nos la generosidad, y desperfectos.

La conjunción ideal será el instante en donde mis pétalos se abran para acariciar, el tallo de su fuerza.

Mi terreno húmedo se prepara para que germine~mos juntos.

~…pulpa~

Debajo de tu carne,

el misterio que me alumbra.

Encima de tu piel,

el vibrato de lo exquisito.

En los adentros los espirales

que nos habitan.

En las afueras el compás,

el gemido al unísono.

~Más y más adentro~,

se junta lo cálido,

el mejor instante para crecer~nos.

~…de raíz~

Mordiendo el germen de su esencia.

Germinó…, puedo recoger la cosecha.

En el huerto de sus placeres se abanica

nuestros encantos.

Es la melodía que rasga cada vértebra.

Nacen los sentidos de la certidumbre,

y se anidan los versos, con los cuales

nos hemos ido comiendo los labios.

~…lo que le acrecienta~

Te vi allí,

catador de instantes.

Me encontré con el olivo

que crece en tu amado

mar mediterráneo.

Escuché el gemido

de tus palabras…

Esas que aprietan

con sabiduría.

Tu lengua flota sobre

cualquier línea.

Es tu decir el que mece

al viento.

Tus manos desenredan

la curva, sin dejar ni un respiro

intacto.

~…Humedad en la Selva~

By Vestio

(. . .)

Cada vez que la excitación llega a mis paredes íntimas, tu cuerpo lo siente más allá de la distancia.

Se te acelera el pulso con el vaivén incontrolable de mis caderas.

Arde el fuego de tus pupilas inquietas, las mismas que conquistan vidas.

Me sientes dentro, como las marejadas que te llevaron por años, a re~correr el mundo.

Mi ser está consagrado al tuyo, nos Bendice el bosque del tiempo.

Mis sensaciones; se abren son pétalos sumisos destilando su aroma delicado y Femenino.

Mis espinas se clavan en tu piel, en la cual me crezco en ti…, como enredadera Salvaje, cuidando tu entorno y la belleza de tu Alma.

Foto colaboración de Vestio

~…pecosa mujer~

Le daban tres franjas de luz sobre sus pezones.

Sus cachetes rojizos llenos de pequeñas pecas.

La comisura de sus labios una invitación constante.

La curva de sus caderas perfecta, para marcar el acorde con el que soñaba en mis noches.

Su vientre un vergel florido, su ombligo perfecta oscuridad que encaminaba hacia su centro amoroso.

Entrecierra los ojos, me besa las heridas, arqueo mi espalda por las cosquillas ofrendadas.

Benditas manos femeninas que quitan el llanto del tiempo, del desprecio y la miseria de mis adentros.

~Trance ~ IX

Ven,

…deja que ardan las llamas del infierno en mi vientre tembloroso.

Que se hagan ceniza sobre mi pubis.

Ven

…,muerde mis pezones, derrite el chocolate con tu audaz lengua.

Secuestra la cascada de mis pliegues cayendo en cascadas sobre ti.

La espesura de mis carnes, tiene sabor a caribe, a sal, a magma…

Ven

…,ardamos en el fuego de mis caderas que desean aprisionar tu virilidad, explotar la fuerza de empuñar más y más a~den~tro.

(. . .)

Saborea mis labios, trágate mis gemidos alójalos dentro de tu boca, que queden ahí aullando por siempre las tempestades de mis ciclos.

~…torrente~

By Vestio

El pálpito femenino

frotando las paredes

intimas….

Es el desvelo

de los pliegues.

Cosquillas alojadas

en la cuenca…

Selva incierta,

despierta del silencio.

Sinhueso tenaz…

Viene a sus cimientos.

Muros sólidos se deshacen

en el acto infinito.

Con el susurro del

viento y el fluir del agua.

Foto colaboración de Vestio

~…impetuoso~

Sentí tus labios caóticos sobre mi piel.

Cruzando el umbral de mi dolor.

Tu lengua vehemente de mi perversión.

Cáscara de nuez reventada en mi útero.

La espesura de tu ser; ~agri~dulce~

Clavando las espinas en la profundidad.

Vaivenes fuera de ritmo, lujuria inquieta

de tu verbo, y mis versos sin línea congruente.

Poseída, inducida al delirio de su decir…

~• “Bad Milk” •~

…que le quiero por su

~“mala leche”~.

Todos quere~mos…

Si muevo las caderas

con la sabrosura estridente.

Me crujirán las vértebras

y los tornillos…

El lado oscuro me apretará.

Recordando que mi

columna tiene una lesión

Medular.

Mi cerebro tiene los deseos

me sofocan los delitos inconfesable.

Para prolongar el orgasmo,

y desmitificar la cadencia

o la disonancia de mi entre~pierna.

Para darle un rato a la caldera

con el obelisco de su sexo.

Cuando la vagina no me pueda,

la mermelada de mis labios sobra…

~Cartas para éL~ (…diástole)~

Tu nombre
clavado en las estacas
de mis versos heridos.

Eres la espiga que crece,
destrozando mis cumbres,
envolventes.

Ves mi ciclo de tormento;
mis ilusiones y pasiones.

Supura mi terreno,
arde el césped oculto
entre mi pelvis.

,
(. . . )
Sonríes malvado,
te ves divino; comible…!

~Justo lo que mi maldita
existencia necesita~.

Camuflajeas el vigor,
pantomimas de tu alma
buscando, el teatro
Para subir~te, con tu blasón,
y tus acordes todo pre~visto
en tu función final.

Observo,
resguardo tus momentos
en mis entrañas…,
donde poco oxígeno
ajeno entra.
Allí, se sitúa todo lo que
me hace sentir,
parte de ti.

En tus dureza, yo me hago grande;
te siento, y mi columna recita.
Mis vértebras, re~construidas,
cada tornillo dice; enrosca~me
a todo lo tuyo.

Tus recuerdos son mi vicio,
tu falta de sutileza es mi debilidad
.

Cuando muestras algo de sensibilidad
crece un panal, lo muerdes,
con exquisitez
, se te escurre
por la comesura de tus labios
,
me pego a lamer~te, Salvaje.

Te he construido un altar de conchas
en mi latido de almeja,
sucumbida en la profundidad de tu mar.

…de verdad!

Con cariño ~Aileen~

~…fuero~

No quiero que se me suban las hormigas.

Si tengo las piernas abiertas es porque estoy sobre el tronco…

No porque espere el desfile de hormigas avanzando a mi vientre.

Me gusta sentir las cosquillas en mis adentros, y el fuego ardiendo en las entrañas de mis pertenencias más íntimas.

Lo que no quiero es que me coman más pedazos por más corroídos que estén.

Me late la atmósfera de mis mundos paralelos.

Se sobre~vienen el derrumbe de mis puntos cardinales.

(. . .)

Espero con quietud, el terremoto que hará de mi mar, un tsunami.

~…Gemido de guitarra~

Él estaba escribiendo un relato, sonaba Jeff Beck, al ritmo de sus cuerda, me fui subiendo sobre sus piernas.

Con esa cadencia que traen las cuerdas de “Brush With the Blues”.

Embriaga~da, por su fuerza, como trago sin mezcla…, Ardiente.

Su sexo re~corriendo, la magma de mis adentros.

En el umbral de la lujuria, abrió sus labios, y derritió el chocolate de mis senos.

Sus manos impulsando mis caderas; el jadeo y galopeo, la perdición de nuestro amalgamado Sentir.

(. . . )

~Deshaciéndo~me~

(. . .)

Volviéndo~me, agua sobre su piel.

Mi gemido entre~cortado; la musicalidad de su cuerpo, y la bravura de mi Infinidad

Simplemente Saudy ~_~.

~Cartas para éL~ ~(…Hendi~dura)~

(. . .)

~Me rompes el coco~.

Tengo la presión ocular, la medular y la espiritual; al rimo de la cacofonía, que acabo de sumar en la frase.

Duermo contigo, me sacudes con tu soplido espantando mis dulces duendes, no porque seas celoso, si no porque te gusta sentir~te, en el viaje de mis locuras.

Si me ves, risueña, moviendo las caderas quieres formar parte del movimiento (y no del naranja).

Mis tetas desconciertan tus pupilas, ya que en tus manos el volumen de mis carnes sobran.

Cuando me tienes en el punto sublime, te adelantas a mi jadeos; y me dices al oído; lee a el (((Marqués de Sade))).

Sonríes perverso de saber~me, satisfecha de tus desvíos. Sabes que necesito más de lo que te pido… y tú, buscas escabullir~te, sin que yo sospeche. Que en ti, también quedan pendientes…

Puedes dar todos los hachazos a mi coco~locotomar de mi, como agua refrescante, para fortalecer tus riñones con los cual luego empujarás con fuerza, sin quejar~te, porque te falta el aliento.

Quiero…, tanto de ti, que te chupo cada detalle… y de todo lo que siempre deseo… Cuando dices; qué quiero poner en tu boca…, lo que quiero… es llenárte~la, de mucha…, Verdad!

~…lenguas peligrosas~

…a noche me fui corriendo desnuda, porque todos los amantes invocaban mi nombre a la misma vez. Mi deseo no sabía para donde correr. Estaba ansiosa en su lengua sigilosa, en ese decir candente que me estimulaba hasta la última vértebra. Re~soplaba duro el llamado del otro, diciendo: ¡ven! …, con la calidez de tu isla y haz~me marrullo en tu orilla. Más lejos aún sonaban los arpegio de la dulzura… Ella, quien fue protagonista de mis más des~equilibrados instantes… Y, yo… Apretujada entre mis fantasmas… el trío perfecto, de sus decir sobre mis poros ardiendo. Toda viva, toda muerta, toda etérea… viajando en el des~tiempo de lo que no es… Explosiva; deseosa…, mi magma re~corriendo por mis piernas, y todos ellos al uní~sono recordándo~me con las manos, puestas en su Sexo

~…mera tú~

Hey, tú…

Porque no pegas tu miembro a mi parte baja, danzáse~mos un movimiento pélvico.

No tengo ganas de que te quedes mucho tiempo en el vaivén.

Lo quiero rápido, duro y que me arranques lo que quieras.

Si te quedas con parte de mi… Luego saborea~la, lento durante el día…

(. . . )

Ahora solo compláce~me, muérde~me, rásga~me con tu virilidad…, a lo bestia, deja que las prepotencias nos desgasten los crujidos.

~…aleteo de ángeles~

¿Quieres derretir~te conmigo?

Con la viga de tu acero en mi entre~pierna…

Tengo la caldera encendida, y la tómbola de mi útero prendida.

Acerca tus labios al vapor de los míos.

Saque~mos el humo que tortura nuestro sentir…

¿Quieres el gemido entre~cortado? …, con tu nombre, deleitándo~me, los pezones.

Mis partes hinchadas de placer, te aclama estoy resbaladiza, esperando que tu Furia, me des~ha~ga

Dame con fuerza, y constante; para cuando me vaya muriendo en tus brazos, bajes la densidad a lento, muy suave, y ~pro~fun~do

Quiero que me dejes tu espuma dentro de mis aros.

Qué~da~te!~ …

Quiero brillar con tu espesura blanca.

Re~corriendo por mis ovarios, sentir~me plena.

Quiero Arder y ver a los Angeles danzando desnudos para nosotros…

Sintiendo… el aleteo de nuestras entrañas diciéndo~nos, que esta~mos…. ¡Vivos!

~…me apetece~

Mi cuerpo padece, la ausencia.

Mi piel está hambrienta de roce.

Mis pezones erectos arrugados;

buscan el bálsamo que trae su saliva.

Mi vientre enuncia, que mis ovarios están vivos.

Mi utero sediento de su luz, un derroche de ilusiones…

El contoneo de mis caderas, ~a~pre~tan~do~ su Nombre.

Estalla el crujido de mi columna, diciendo hazlo; suave y ~pro~fun~do~.

Mi ser hechizado por su virilidad.

…Arde muy adentro, en cada Latido, en el cual le ~Res~pi~ro~.

~…jadeo~

Melodía rota en mi garganta.

Agujero en mi pecho…

Súbito arpegio en mis caderas.

Latido de mis entrañas.

Vendaval en mis costillas;

sacuden mi norte y mi sur.

Tengo el suspiro incrustado

en la nuca, esperando que

tus manos lo liberen…

~…recuérda~me~

Cuando el tiempo me atrape.

Si el olvido se convierte en mi día a día…

Y mis pestañas se dejan de emocional…,

Acuérda~me; humedecer~me los labios.

Colóca~me una mano sobre uno de mis pezones, y la otra bája~la a mi pubis.

(. . .)

~Agíta~me, las caderas~

Cuando todo en mi este extraviado; sópla~me la nuca y tira de mi pelo…

Algo de memoria quedará en la piel.

~…fuego~

Solía esperar~te

de piernas abiertas.

Ahora te espero

con las piernas apretadas.

…el vaivén en mis caderas.

Traigo fuego en las pupilas.

Sabrosura en las entrañas.

Te estoy invitando…

A ~be~ber~me~,

~len~to~.

Degustar la esencia

de mi Feminidad…

Autor: ARL

Foto por: Christian Carbajal

Modelo: Claudia Macias

~Gracias!

~…sudas~

Sube por los muros, salvaje y libre, desafinada, despeinada, luces sobre el umbral de tus estelas más ocultas.

Vamos, anda descalza siente el Ardor de la Tierra llamando a tus Entrañas.

No necesitas sostén para los tumultos de tus senos, déjalos que bailen osados y estimulados.

Escuchas como danzan las palmeras, cuando el viento se excita al verte pasar.

El sol impregna tu piel, sudas y te ves apetecible como un caramelo derritiéndose.

Los vaivenes del Mar te esperan, húmeda ardiente, pasional y rebelde.

Ve hacia el horizonte a morir con el atardecer…

~…cierzo~

El sonido de las cuerdas, frotaron mis entrañas.
El cierzo, levanto mi falda, se introdujo provocando cosquillas.
Instinto femenino, fulgor y fuerza, extraña seducción, mordisquea el sabor de la Melodía

~Aileen~
15 de septiembre de 2017

Video de Amaral
Gran Himno Zaragoza Club de fútbol femenino.

Blog de WordPress.com.

Subir ↑