~…impetuoso~

Sentí tus labios caóticos sobre mi piel.

Cruzando el umbral de mi dolor.

Tu lengua vehemente de mi perversión.

Cáscara de nuez reventada en mi útero.

La espesura de tu ser; ~agri~dulce~

Clavando las espinas en la profundidad.

Vaivenes fuera de ritmo, lujuria inquieta

de tu verbo, y mis versos sin línea congruente.

Poseída, inducida al delirio de su decir…

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~• “Bad Milk” •~

…que le quiero por su

~“mala leche”~.

Todos quere~mos…

Si muevo las caderas

con la sabrosura estridente.

Me crujirán las vértebras

y los tornillos…

El lado oscuro me apretará.

Recordando que mi

columna tiene una lesión

Medular.

Mi cerebro tiene los deseos

me sofocan los delitos inconfesable.

Para prolongar el orgasmo,

y desmitificar la cadencia

o la disonancia de mi entre~pierna.

Para darle un rato a la caldera

con el obelisco de su sexo.

Cuando la vagina no me pueda,

la mermelada de mis labios sobra…

~Cartas para éL~ (…diástole)~

Tu nombre
clavado en las estacas
de mis versos heridos.

Eres la espiga que crece,
destrozando mis cumbres,
envolventes.

Ves mi ciclo de tormento;
mis ilusiones y pasiones.

Supura mi terreno,
arde el césped oculto
entre mi pelvis.

,
(. . . )
Sonríes malvado,
te ves divino; comible…!

~Justo lo que mi maldita
existencia necesita~.

Camuflajeas el vigor,
pantomimas de tu alma
buscando, el teatro
Para subir~te, con tu blasón,
y tus acordes todo pre~visto
en tu función final.

Observo,
resguardo tus momentos
en mis entrañas…,
donde poco oxígeno
ajeno entra.
Allí, se sitúa todo lo que
me hace sentir,
parte de ti.

En tus dureza, yo me hago grande;
te siento, y mi columna recita.
Mis vértebras, re~construidas,
cada tornillo dice; enrosca~me
a todo lo tuyo.

Tus recuerdos son mi vicio,
tu falta de sutileza es mi debilidad
.

Cuando muestras algo de sensibilidad
crece un panal, lo muerdes,
con exquisitez
, se te escurre
por la comesura de tus labios
,
me pego a lamer~te, Salvaje.

Te he construido un altar de conchas
en mi latido de almeja,
sucumbida en la profundidad de tu mar.

…de verdad!

Con cariño ~Aileen~

~…fuero~

No quiero que se me suban las hormigas.

Si tengo las piernas abiertas es porque estoy sobre el tronco…

No porque espere el desfile de hormigas avanzando a mi vientre.

Me gusta sentir las cosquillas en mis adentros, y el fuego ardiendo en las entrañas de mis pertenencias más íntimas.

Lo que no quiero es que me coman más pedazos por más corroídos que estén.

Me late la atmósfera de mis mundos paralelos.

Se sobre~vienen el derrumbe de mis puntos cardinales.

(. . .)

Espero con quietud, el terremoto que hará de mi mar, un tsunami.

~…Gemido de guitarra~

Él estaba escribiendo un relato, sonaba Jeff Beck, al ritmo de sus cuerda, me fui subiendo sobre sus piernas.

Con esa cadencia que traen las cuerdas de “Brush With the Blues”.

Embriaga~da, por su fuerza, como trago sin mezcla…, Ardiente.

Su sexo re~corriendo, la magma de mis adentros.

En el umbral de la lujuria, abrió sus labios, y derritió el chocolate de mis senos.

Sus manos impulsando mis caderas; el jadeo y galopeo, la perdición de nuestro amalgamado Sentir.

(. . . )

~Deshaciéndo~me~

(. . .)

Volviéndo~me, agua sobre su piel.

Mi gemido entre~cortado; la musicalidad de su cuerpo, y la bravura de mi Infinidad

Simplemente Saudy ~_~.

~Cartas para éL~ ~(…Hendi~dura)~

(. . .)

~Me rompes el coco~.

Tengo la presión ocular, la medular y la espiritual; al rimo de la cacofonía, que acabo de sumar en la frase.

Duermo contigo, me sacudes con tu soplido espantando mis dulces duendes, no porque seas celoso, si no porque te gusta sentir~te, en el viaje de mis locuras.

Si me ves, risueña, moviendo las caderas quieres formar parte del movimiento (y no del naranja).

Mis tetas desconciertan tus pupilas, ya que en tus manos el volumen de mis carnes sobran.

Cuando me tienes en el punto sublime, te adelantas a mi jadeos; y me dices al oído; lee a el (((Marqués de Sade))).

Sonríes perverso de saber~me, satisfecha de tus desvíos. Sabes que necesito más de lo que te pido… y tú, buscas escabullir~te, sin que yo sospeche. Que en ti, también quedan pendientes…

Puedes dar todos los hachazos a mi coco~locotomar de mi, como agua refrescante, para fortalecer tus riñones con los cual luego empujarás con fuerza, sin quejar~te, porque te falta el aliento.

Quiero…, tanto de ti, que te chupo cada detalle… y de todo lo que siempre deseo… Cuando dices; qué quiero poner en tu boca…, lo que quiero… es llenárte~la, de mucha…, Verdad!

~…lenguas peligrosas~

…a noche me fui corriendo desnuda, porque todos los amantes invocaban mi nombre a la misma vez. Mi deseo no sabía para donde correr. Estaba ansiosa en su lengua sigilosa, en ese decir candente que me estimulaba hasta la última vértebra. Re~soplaba duro el llamado del otro, diciendo: ¡ven! …, con la calidez de tu isla y haz~me marrullo en tu orilla. Más lejos aún sonaban los arpegio de la dulzura… Ella, quien fue protagonista de mis más des~equilibrados instantes… Y, yo… Apretujada entre mis fantasmas… el trío perfecto, de sus decir sobre mis poros ardiendo. Toda viva, toda muerta, toda etérea… viajando en el des~tiempo de lo que no es… Explosiva; deseosa…, mi magma re~corriendo por mis piernas, y todos ellos al uní~sono recordándo~me con las manos, puestas en su Sexo

~…mera tú~

Hey, tú…

Porque no pegas tu miembro a mi parte baja, danzáse~mos un movimiento pélvico.

No tengo ganas de que te quedes mucho tiempo en el vaivén.

Lo quiero rápido, duro y que me arranques lo que quieras.

Si te quedas con parte de mi… Luego saborea~la, lento durante el día…

(. . . )

Ahora solo compláce~me, muérde~me, rásga~me con tu virilidad…, a lo bestia, deja que las prepotencias nos desgasten los crujidos.

~…aleteo de ángeles~

¿Quieres derretir~te conmigo?

Con la viga de tu acero en mi entre~pierna…

Tengo la caldera encendida, y la tómbola de mi útero prendida.

Acerca tus labios al vapor de los míos.

Saque~mos el humo que tortura nuestro sentir…

¿Quieres el gemido entre~cortado? …, con tu nombre, deleitándo~me, los pezones.

Mis partes hinchadas de placer, te aclama estoy resbaladiza, esperando que tu Furia, me des~ha~ga

Dame con fuerza, y constante; para cuando me vaya muriendo en tus brazos, bajes la densidad a lento, muy suave, y ~pro~fun~do

Quiero que me dejes tu espuma dentro de mis aros.

Qué~da~te!~ …

Quiero brillar con tu espesura blanca.

Re~corriendo por mis ovarios, sentir~me plena.

Quiero Arder y ver a los Angeles danzando desnudos para nosotros…

Sintiendo… el aleteo de nuestras entrañas diciéndo~nos, que esta~mos…. ¡Vivos!

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