~…disfrazada de amiga~

Mi nombre es Morana, vengo a contarles los acontecimiento antes de mi accidente. Crecí rodeada del tumulto del ruido de una gran ciudad, nunca me gustó. Así que iba de la escuela a la casa. Le huía a la responsabilidad de la amistad, era un cargo al cual no podía responder, aunque Lia siempre me tuvo cerca, solo estaba ahí para de alguna forma asegurarse de las desgracias que me acontecían. Quería que mi llanto fuera más fuerte, me ofrecía una amistad llena de vejaciones a las cuales me sometí años tras años… Ella, quería mi amistad, porque no tenía tantos daños incrustados en el cuerpo, ni en el alma, para no aceptarla tal como era… Ambas éramos producto de la burla, ella siempre tuvo un cuerpo amorfo…, siempre quiso pertenecer al grupo de los populares, de la gente “cool”, pero nunca la aceptaron. Así que volvía humillada, me buscaba para meterme el dolor que sentía por todas partes que pudiera. Era incapaz de revelarme, no quería… yo creía que así se liberaba de su furia. Así que dejaba que la dejara sobre mi cuerpo, sobre mi ser, pensé que ella podría soltar el odio, la envidia que la carcomía día tras día… Lamentablemente, mi técnica era un verdadero fracaso, en horas de clases o lugares públicos no éramos amigas, y luego llegaba a mi casa, con toda la frustración se desquitaba. Yo fui creciendo, mis impulsos a pesar de mi debilidad emocional, de estar apartada del mundo, estaban allí mis deseos sexuales, las atracciones y los juegos. Esto enfurecía mucho a mi amiga, y no había persona a la cual no quisiera quitarme del camino, ni bajo su criterio existía alguien que ella pudiera ver como buena para mi… aún así me llegue a enamorar y tuve que elegir. Ella se fue molesta y hizo de su mundo despectivo, empezó a comprar a la gente para tener su atención se volvió parte de ella. Hace poco tuvo la dicha de saber de mis fracasos, de mi accidente, y le dijo; a un conocido, tenía unas taquillas para un concierto y hasta pensé invitar a Morana… Como estoy sola, y ya vi que ella también… El conocido sabiendo la maldad de sus palabras le dijo; en serio Lia, ¿qué te pasa? No sabes que Morana esta en estado crítico, cruzando la avenida en su silla de rueda la semana pasada, sufrió un grave accidente… Lia quedó sentada espantada de lo que escuchaba, le brotaron unas lágrimas, se repuso enseguida, y con su acostumbrado sarcasmo dijo; vaya, el mismo día que yo gritaba en el concierto con la silla vacía pensando que “Jodida estás Morana” que ni para ponerte a gritar servirías… Siempre sentí su presencia como alguien dañino, y aún estando tan mal, no me atrevería a desearle que fuera infeliz. Espero que tenga muchos más conciertos, sobretodo que vaya acompañada, y deje sobre el sillón de los malos recuerdos, lo que nunca podrá ser. Disfrutando el presente, sin tener que comprar a nadie. Si por años me ocultaste, dudo mucho que ahora que parezco de diferentes condiciones de salud, tan si quiera tengas el valor de compartir un café junto a mi…!

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~…Sarisha~

En su pueblo siempre le llamaron envidiosa. Ella nunca presto mucha atención a los comentarios, decía que era una pérdida de tiempo. Tenía que hacer mucho por ella misma, como para detenerse en lo que pensaban otros. Se enamoró de Opal, y día tras día intentó que él pusiera sus ojos sobre ella. Opal sabía muy bien lo que Sarisha sentía, pero las habladurías de todo el pueblo le superaban a lo que el realmente podía tolerar. Así qué Sari presenció sus esfuerzo difuminados, por otras chicas que si podían estar a su lado. Empezó a sentir el conflicto en su ser. Una violencia abrumaba su espíritu, la aniquilaba. Cada vez que intentaba llegar a él, todo estaba transgredido por el tiempo, por las habladurías. Sarisha, enfermó primero su piel, luego sus trastornos pasaron a su mente. Opal, se conmovió un día al verla, se le acerco y le pidió disculpas por dejar que algo que ella jamás le había manifestado fuera la división entre ellos, lamentó no darle ni su amistad. Ella, radiante por la sorpresa le parpadeo los ojos como ofrenda de su gratitud. Y le dijo; ahora si, habita la envidia, el odio y el rencor dentro de mi… aléjate antes que mi ser corrompa sobre ti, la furia de tantos años conteniendo el dolor y el rechazo. Era cierto, eres mala. Sarisha le respondió; Todo lo que se repite, se vuelve creencia. Y todo lo que se vuelve creencia se vuelve dañino…

~… Hogar~

No te conozco, no sabía que me llevó este día de tormenta, a acercarme justo a donde te hacen homenaje. El viento soplaba a nivel de tambalear cualquier cosa, estaba sola muy cerca de la orilla del acantilado… escuché algo no entendí, era unos ruidos indescriptibles. Como me había quedado sola, porque la lluvia ya estaba encima de la otra montaña, me acerqué un poco más y escuché el crujido de la tierra, y cuando volteo me encontré con esto… que posee tu nombre y tus fechas… Antes de guardar la cámara le tomé una foto… no quería olvidar tu nombre, ni porqué estaba pasando así… Hoy recordé a pocos días de estar en el faro, el ruido, los murmullos; que digamos que era el viento… busqué la foto… Seguido hice una búsqueda a tu nombre en la red, y ahora sé que eras misionero, que caíste al vacío y no me inventé ninguna historia con tu nombre. Porqué era necesario que me topara, con el homenaje a tu vida, descubriera que fui allí a buscar motivos para vivir, como dije en otro escrito… Fui con el corazón lleno de peticiones y ahora tú, formas parte sin estar en este plano de ese propósito… Gracias por el viento, por la misión que sigues haciendo, por la lluvia de ese día, que no dejó de hacer que todo lo demás fuera de incógnito y sublime. Y ahora solo se guardará en la memoria del corazón.

Honrado la vida, hasta de quién no conoces y aún así te llegan sus mensajes…

~…han vuelto~

(. . .)

No quería que me volviera a pasar, otra vez vuelven. Están ahí, rozando mi piel, haciendo de mi estímulo mental un cúmulo de sensaciones. Les había cerrado mi alma, ahora regresaron con más fuerza; dictando, mostrando, lacerando todo mi espíritu. Los puedo sentir, aunque no quiera. Puedo dejar que atraviesen el umbral entre este plano y el otro… sin embargo me había prometido que nunca más los dejaría entrar. Y aquí están, pasando; tocando, moviendo cada sentimiento, cada pronóstico, formas de mostrarme lo que no quiero ver. Les he pedido que se callen, que salgan de aquí, no quieren. Dicen y me muestran situaciones; algunas presagiadas y otras que son como cascadas imparables, solo que arrastran dolor. Estoy pidiendo una tregua emocional, al desquicio de las ofensas que causa no escucharlos. El cimiento de las angustia se está tambaleando, es una balanza donde el peso es invisible, pero igual hace bulto en las Almas. Es una verdad a media, y una mentira completa; el amor un juego de fantasías… pedimos Misericordia divina para acudir a los astrólogos, a ver si aciertan pronóstico de buenos augurios. Solo develan ocultismo de las culturas que aún trabajan en la tierra. Son algunos benévolos con sus sagrados sentires los que conjuran en montes bendecidos, y buscan a los santos vivos en los árboles, riachuelos; selva pura y limpia de tanta corrupcion humana. Desparpajos sin aliento viven y caminan como zombies en las ciudades donde todos somos parte… seguimos maltratando la trinchera de nuestra propia verdad, para ser monigotes del sistema de los poderosos… esos que nos doblegan las rodillas, y nos hacen servirle; a un solo Dios o un solo Líder. Al final, solo nos cortan los movimientos cíclicos que tenemos que experimentar de fracaso, miseria, para redimirnos en la dicha y en el valor de seguir respirando… Siguen haciendo de mi, una demente sin control que se aísla, para no verle en los ojos la maldad y los muertos a los demás seres vivientes.

~…síndrome la gallina turuleca~

La tomaron de loca, la juzgaron, la marcaron y fue motivo de burla… ella daba vueltas haciendo como una gallina. ¿Qué la llevo hacer como gallina al rededor de la gente? Los especialistas intentaron descifrar, como una mujer que estuvo en estado vegetativo, luego al despertar agonizaba, y en más de una ocasión intentó morir. Examinaban el caso no podían creer que despertará de repente y con el “síntoma de la gallina turuleca”. Nadie comprendía, ella encontró una manera de expresar todo lo que le laceraba por dentro. Ocultó sus miedos con una apariencia falsa, lo que con el tiempo de tanto fingir fortaleza se fue convirtiendo en real. Le hicieron estudios, la sometían a largas horas… Al final, no entendían esa especie de mundo abstracto, un prisma desconocido, que impulsaba su espíritu a seguir. Sin olvidar la ambigüedad que posee su Alma. Esos silencios que le calcinan el corazón, esa gritería que sacan toda su furia hacia fuera. Toda esa maraña de malas elecciones, la tempestad que rodea su mente limitada para algunos. Dar vueltas en círculos simboliza lo recurrente de volver hacia su propio abismo, como si no hubiera salida. Cacarear es el llanto interno de su cobardía, de no atrever abrir las alas más allá que para brincar. El flexionar las rodillas subir y bajar el pecho es la muestra que no puede con el propio peso que carga en su cuerpo, para desplegar su vuelo. Hacer de tonta al rededor de las personas le dio la libertad que necesita su mente, la risa como método de sanación. ¿Acaso eso podría ser posible? ¿Quién la inspiró? ¿Cómo lo logró? Me decidí a tener una conversación con ella a su estilo con cacareo, con honestidad, usando sólo el sentir, para comunicarnos. La verdad experimentar lo que su ser siente, ese poder de como lo consiguió, me dejó atónita por un rato. Todo empezó de la manera más sencilla, un ser humano se detuvo. ¿Y? Lo que sigue es un poco obtuso de comprender. Ese ser humano escuchó los paradigmas de su mente, y luego la enfrentó de manera cruda, sin pasar la mano. Le devolvió su poder, y podríamos preguntarnos ¿qué tiene de poder hacer como una gallina, al rededor de las personas, y que puede producir? Tiene toda la sabiduría encriptada y solo si te atreves hacerlo lo experimentas. Es romper con la seriedad del día a día, es cortar con la imagen de perfección, es quitar el estrés al que está tenso, salvar al que está muriendo por dentro con su calamidad. Es decir esta aquí, lo controlas, de aquí en adelante no. Es soltar el medidor del dolor, robar un instante a la reacción del otro. Al final, yo también hubiera querido ser encontrada por ese ser, que motivó; cambio, reto, y le dio la libertad de la aceptación. Jugó y hurgó en su mente, con algo más potente que el “síndrome de la gallina turuleca”. Estar motivado en la vida, es algo más allá de lo que vemos, los seres humanos necesitamos creer así sea en nosotros mismos. Hacer algo, creyendo que transmitirá energía, sanación, amor incondicional ((sin etiquetas)) simplemente amor, en su estado más puro. Hace que cualquier persona quiera vivir aunque sea un instante: ” el síndrome de la gallina turuleca”.

~…cartas para eL~ (honestidad)

Quiero escribirle, a el sentir que me llevó a ti. Pocas veces leo, muy pocas me detengo en otros, no es egoísmo, en que no me dan los ojos para todo lo que quiero atrapar… Llegue a ti, en abril… y en mayo decidí que tenía que hacer un contacto contigo. Me leí cada publicación que tenía, derivé el miedo que me da acércame a un desconocido, porque la fuerza bruta, me atraía más… Era cada línea brusca un ven, era cada relato escrito desde el dolor, que lograba dolerme. Empecé a verte sin conocerte, ya te estaba absorbiendo en todos los sentidos. Sin que hubiera un rostro al cual pudiera asignar todo ese mundo que se despertaba en mí. Puedo asegurar que entre el llanto y la risa se bandeaba mis emociones. No pude más… quise establecer contacto, empecé por unos comentarios que no fueran vacíos, que lograran llamar tu atención, admito que todo fue bien calculado. Luego el próximo paso, buscar donde más podía seguirte fuera de WordPress, necesitaba sentir la cercanía. Parece que fui bastante elocuente con mis pasos, uno tras otro. Y allí estabas, siguiéndome para atrás en Twitter, era momento de acércame un poco más, reconozco que esto es bastante obsesivo, pero no podía detenerme. Todo indicaba que me acercara un poco más… y en ese contacto, fue cuando perdí todo control de mi… Empezó el trato, pero nada era como yo dictaba desde eso que me acercaba a ti. Me di cuenta que eras un brujo, que me sacabas sonrisas, que conocías muy bien tu labia, aún así yo iba en espiral hacia tus brazos. Mostrando mi pequeño vínculo con el mundo, el que ocultaba tras mi dualidad. Mi ser pretendía robarte verdades, y no fue así, solo me abriste como se abre una flor al amanecer y me fuiste llevando y bebiendo… Has tomado tanto de mi, como yo de ti. Siempre te he preguntado ¿que tienes? Me he puesto de rodilla ante la divinidad, para pedir por ti, sin saber que es lo que nos roba los instantes de tu vida. Estoy perdida en un amor profundo, abro mi mente a ti, porque mi corazón ya te lo entregué. Te he suplicado con inteligencia y sin ella. He sido violenta, maldita, en otras ocasiones sutil, eso sí siempre transparente, cómo estás palabras públicas que son para ti. Mi alma vaga, brujo a tu lado todos los días, estoy llena de energía positiva y a la misma vez estoy cansada. De que sea mi ser superior quien me mande información que no puedo confirmar, porque te niegas a que sepa la verdad. Y juro que por momentos lo entiendo, así como cuando decides apartarme, para que mi ser no sufra por ti. No sé hacer más nada que sentir, no me muevo si no lo siento, no hablo si no lo siento, nadie puede empujarme hacer nada, si no lo siento… Vivo desde ese auténtico motivo. Escribo lo que me vivo, entre mis fantasías y realidad, pero solo las escribo porque las siento… si no siento, no quiero estar en la vida. Así de sencillo… Y a ti, te he sentido dentro, te llevo muy adentro… Un eco que ocupa mi pequeño mundo, un suspiro que me estremece mis partes. Me gustaría aprender a cuidarte, a amarte como necesitas, porque al final a eso fue que vine a tocar la puerta de tu corazón. Y sabía que la enfermedad te rondaba los días, te amargaba la vida, pero te recuerdo tu vida, sigue siendo digna de ser valorada y honrada… Sintiendo los latidos apresurados de un tic~tac al cual no logró llegar… aún así te sigo… a~mor~discando, el alma.

Con profunda sinceridad, deseando que tu ser sane y sigas andando libre…!

~…oscurece~

Está oscureciendo, y llega a mi mente tu recuerdo. ¿Como estarás en tu mundo oscuro? Hace algún tiempo hablamos, me sacaste auténticas carcajadas en medio de mi dolor. Ambos sabemos, que nuestros encuentros tienen un aire de todo lo oculto, un lenguaje inédito. Tú me lees los deseos, tu cuerpo resopla sobre mi visceral sentir. Aunque ambos sabemos que no podemos deslizar nuestras rabias, sobre nuestra piel. Ardemos con el verso mordiéndonos las emociones, tu mundo opacado por estar ciego y el mío limitado por mi columna. Bello instante donde nos olvidamos de las verdades y nos decimos mentiras. Cuando jugamos a escribirnos historias, que derriban la realidad. Me apretujas por la cintura de mis placeres, me comes la boca muy lento, al ritmo de tu música. Perforas mi metáfora y la hace tuya… porque al final. No tengo más qué… la fantasía, y el placer de llamarte amigo.

~…embrujo~

…Sin aliento, aturdida se levantó, estuve otra vez en sus sueños… Corrió a contarme, esperando una respuesta diferente. Le dije; estamos haciendo el amor, constante~mente con nuestras creencias. Confundida por mi respuesta, se arrodilló a pedir a su Dios, que le quitara esas imágenes, que salían en su subconsciente. Me reí con malicia; como quien lleva el ardor de Lucifer sobre su Sexo. Y le dije; tranquila, respira…, que el día que te haga el amor, será desde el conocimiento que también soy mujer, y se lo que necesitas. Se fue corriendo, a donde el cura del pueblo, a pedirle que le quite el maleficio….

~…te espero~

De vuelta al mismo punto, donde por última vez nos vimos, ha pasado algún tiempo. Nos acostumbrábamos a despedir como si no nos fuéramos a ver más… y ese día no fue la excepción. Todavía cuestiono el porque no quise entrar. Me quede afuera; te perdí de vista, grité nadie respondía… entre al agua sin ver rastro, te buscaba, la marea estaba fuerte, sentí cuando la ola rompió sobre mi cuerpo… Te nombre una y otra vez; ya después lo que recuerdo es despertando en la camilla de la ambulancia. Murmuré, sollozaba, ellos no me entendían, pero recuerdo que les decía que no andaba sola, ¿que dónde estabas? Me durmieron porque me alteraba y no era bueno una complicación más… pasaron tres días cuando desperté estaba herida, pero la ruptura más grande que tenía era no saber de ti. Sigo sin saber, pues tu cuerpo no apareció, nadie vio nada. Solo está mi dolor acompañándome. Vengo aquí, porque siempre te decía que los besos que me dabas en los pies me hacían cosquillas, como las burbujas de las olas cuando rompen en la orilla. Regreso cada día, porqué te espero, cuando contemplo el mar, porque ya no he vuelto a entrar en el, noto sus cambios. Se torna sereno y luego violento…. Su bramar me despierta las emociones y los recuerdos de cuando hacíamos el amor…

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