~…oquedades~

No soy

…arte.

Ni poseo

dotes.

No tengo

Pertenencias.

(Entiéndase artículos de valor).

No las quiero tampoco.

Quisiera andar descalza

pero, como necesito depender del

“Mafo” para poder llegar a un lugar…

y luego descalzar~me.

Mi ropa es regalada, rara vez me compro algo, lo más caro que llevo repito es el “mafo” que no es lujo, sino necesidad.

Si voy a comprar~me, algo de ropa voy a donde está la liquidación, (si esa que nadie quiere), por dos dólares, cinco, meh puedo conseguir…

No me gusta regalar, porque no espero regalos.

(Entiéndase comprar algo, para que no parezca contrariedad, la ropa “regalada” me refiero a donada usada, de segunda mano…)

Veo la necesidad que oprime, el hambre aunque no salga de casa.

Parece que tengo una vida sin sentido, veo poco, hablo poco, leo poquísimo, aprendo lento.

Aquí…, no habita nada.

Por lo mismo quizás, este como otros mensajes estén faltos de sentido.

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~…más trozos de mi historia~

Vestio

… Cuando estuve todo ese tiempo en cama, la gente me decía dale tira pa’delante, voy a estar aquí y lo sabes… se agradece sincera~mente, que otros piensen en uno. Ahora bien, cuando estás limitado de movimiento y lo tuyo es perder~te, en un sin~tiempo con la naturaleza, no hay forma de que te llene, la tv, las lecturas, las visitas, las conversaciones… No se trata que nada de eso sirva, incluso los grupos de apoyo y demás… todo eso está muy bien. Yo, participé en varios, pero regresaba igual, o peor. Me hice la promesa de que cuando saliera a la calle nadie notaría jamás mi sufrimiento, le entregaría; Sonrisa y Alegría… porque nadie conoce las luchas de otros y quien era yo para descargar, mis lamentos en otros seres humanos. A través, de estos años, volviendo a retomar la vida, que mucho me ha costado, la gente ve mi “impedimento” o quizás lo veo yo más que ellos, se acercan preguntan, les parece increíble lo que cuento, me felicitan y dicen que soy un ejemplo a seguir. No quiero ser ejemplo de nadie, porque como bien le digo a esas personas con toda honestidad, no han visto mis momentos oscuros donde el suicidio ronda mi cabeza, cuando me mutilaba el cuerpo, y dónde lloraba arrancándo~me la piel, el pelo y mis partes íntimas hasta hacer~las sangrar. Equilibrada no he sido, daño me hice y también hice a muchas personas cercanas. Lo vivido no me hace mejor persona, me hace grande elegir querer ser un poco más sensata, agradecida y ver con sinceridad las posibilidades que tengo. Mucho trabajo interior que si bien he tenido profesionales “bastante buenos”, (muy poco tiempo) lo que he logrado lo hecho con voluntad soltándo~me, y apreciando la vida que quiero que es la de la naturaleza ir afuera y respirar~la. Hace casi un año, me desprendí de alguien que venia soltando porque necesitaba hacer~lo igual que deje otras personas por el camino. Al hacer eso se abrieron nuevas ventanas, recibí ayuda de otra persona, que me ha dado un empuje emocional sin ataduras y sin mentiras de mis propias posibilidades, siempre es bueno aferrar~se, a lo que te llena de vida e ilusión. Lo que no es bueno es vivir de mentiras o de cuentos inconclusos como los que yo misma me tenía que crear para sobre~vivir. No puedo juzgar a nadie, porque mi historia ha sido también con errores de los cuales, celebro mucho de ellos, porque sin ellos no pudiera apreciar. Lo que he avanzado y en los pasos que voy dando… pues de la vida me gusta lo mínimo. Desahogarme en la escritura, andar con el corazón expuesto, y el contacto animal, con la tierra, el viento, el agua, el sol y la noche. Estos aparatos que me hacen tener algún tipo de contacto con personas afines, solo me sirven para el desahogo y contactar con esas personas que vibran parecido, del resto… los lujos, la competencia laborar, quien se ve mejor o peor, etc. Me parece vacío y no va conmigo… por más que intente convivir, con horarios y rutinas, se que siempre me las saltaré, y huiré hacia el respiro de Gaia…

Foto colaboración de Vestio

~…sin nada~

¿Ante los ojos de quien?

No es que lo obtuso de la vida me lave el cerebro, ni son las circunstancias adversas las que me dan el crujido de los huesos.

Si hay animales que vuelan perpendicular al sol, porque he de someter toda la demanda existencial en curvas.

No estoy para lucirle a nadie las vasijas de mi cuenco, la rebeldía de mis adentros marca su ritmo.

Los encantos no están escasos es que simplemente no se le otorgan a cualquiera.

La energía hay que cuidarla, sacudirla y saber a quien se la entregas.

No el que entra más rápido es el que se queda con el conocimiento, ni el que valora lo esencial del discurso.

No tengo que lucir nada, ni empoderar con falsedad, no tengo nada que exhibir y me alegro que así sea, muy ligera de carga.

~…desarraigo~

Me han extirpado tantas partes de mi, que ya no duele. Crecí con apegos, vine de fábrica con llantos eternos. Le di de comer a los cerdos que mimaban mi intimidad. Fueron traicioneros como mis entrañas. Juego de infamia, carece de gracia mis ovarios vacíos. Cuelga dolida mi matriz que cargó hijos ajenos. Huele a muerte, a desdicha, a deshonra. Contemplo lo que viene, y no me inmuto a interceder… lo mío era la entrega, la ala extendida. Ahora solo veo el puñado de dolor sobre mis sienes y los ojos que de no llorar queman la retina. Cristalizo lo inmortal de la esencia entregada, y lo demás que resurja del maldito dolor.

~…lista~

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Todo lo pendiente antes de que pueda llegar. Obstáculos impresos inscritos en su membrana… Células hambrientas, no hay clonación sin fricción.

…vuelve a comenzar.

~…sepultar~

Forever Aileen

Me quite el crucifijo que laceraba mi cuerpo, colmándo~me de culpas que nada tenían que ver conmigo.

Sacudí el hastío, el veneno, la corrosión de las malditas infamias de la Iglesia.

Agarré cada cuenta para estimular mi vagina, amando el deseo de mi carne fogosa.

Me perdoné por no haberme liberado antes de las lágrimas de ese pensamiento destructivo que impide crecer; sentir, experimentar.

Arrojé a la tierra el maleficio de esos que bautizan en nombre del santísimo…

Lancé al viento, la paz de sentir~me mujer, y no tener que darle explicaciones a un supuesto padre de mis lujurias.

Mientras no le veo la cara, he ignoro si se toca debajo de tanta tela, y oro…, quizás es así como esconden su vejación, a fuerza de los delirios.

Que se quede con sus arrogancias y su falta de honradez.

~…lo que hago~

Intento ser fiel a mi vulnerable forma de sentir.

Trastoco los límites, con insistencias, pues así nace desde adentro.

No me gusta gastar la energía, si mis emociones no vibran.

Le veo el propósito a los sentires, a las vivencias propias y de otros; procuro aprender de la empatía.

Muevo con error los dolores ajenos, sin querer~lo.

Sin embargo, siempre llevan su propio ritmo, y una razón profunda de porqué sucede así.

El roce de la sinceridad me gusta en extremo, tanto que me quiebre, que me haga cuestionar~me.

Hago símbolos sobre las personas, como si les tatuara garabatos en el alma.

Res~pi~ro…, de la exaltación del querer.

Miro con amor, creyendo que es una ofrenda a la vida de los demás…

~…en mi final~

Cada vez huye más de los vivos, Cada vez habla más con los muertos, Y es que cuando nos rinde el cansancio, Propicio a la paz y al sueño, El cuerpo tiende al reposo, El alma tiende a lo eterno”. -Rosalía de Castro

Todos quieren ser recordados.

No tengo deseo que me recuerden, ni que quede una huella de mi existencia.

Me gusta la soledad en este plano terrenal, así que no creo necesitar, que una vez muerta alguien pueda tener pensamientos en mi.

Quiero irme sin esa nostalgia en el alma, cuando convives con moribundos, le ves en la mirada esa piedad…, que dice; al menos recuérdame.

Se que es bonito, pero si estado tan aislada del mundo, y mi única conexión con el mismo es del alma.

O con los elementos de la tierra, no necesito, hipócritas que vayan a un funeral y digan jamás te olvidaremos.

Que mis momentos finales esbocen una gran sonrisa, e infinita gratitud, sin ninguna clase de apego.

~…fuero~

No quiero que se me suban las hormigas.

Si tengo las piernas abiertas es porque estoy sobre el tronco…

No porque espere el desfile de hormigas avanzando a mi vientre.

Me gusta sentir las cosquillas en mis adentros, y el fuego ardiendo en las entrañas de mis pertenencias más íntimas.

Lo que no quiero es que me coman más pedazos por más corroídos que estén.

Me late la atmósfera de mis mundos paralelos.

Se sobre~vienen el derrumbe de mis puntos cardinales.

(. . .)

Espero con quietud, el terremoto que hará de mi mar, un tsunami.

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