•~Con la estrofa abierta~• XVIII~ ((Arma))

La palabra es un arma…

Estando con la psicóloga, y con profesionales de la salud. Suelen alabarme por el “don de la palabra” según ellos un talento, y a mi las adulaciones sin que me conozcan me caen muy mal. E incluso si me conocen, eso de eres “maravillosa” me revientan.

Porque digo; que es un arma, porque con ellas destruimos.

Le dije: a la psicóloga tengo el arma más poderosa en mis manos, y puedo no solo destruirme, sino destruir a otros también. Aunque me llamen creativa. Pondré un ejemplo el mismo que le di a ella; creo que si alguien no quiere vivir más, debería tener la potestad de irse de este mundo antes de estorbar o envenenar la vida de otros. Suelo ser más bruta que sutil. Tengo una gran sensibilidad o hipersensibilidad, que me hace ver y sentir cosas que pueden ser hasta una malformación de la realidad de como yo la percibo, y como en realidad los demás están acostumbrado, a verlo y sentirlo. Siempre “grito” manifiesto, lloro lo que siento, me rio y vacilo con eso… trato de alguna forma de hacer ver o entender mi sentir. Casi nunca el mensaje llega con claridad y lo que es una “broma” me lo tomo personal, por otro lado tengo un humor negro, muy negro.

No es un misterio, ni un secreto que tengo problemas físicos serios y mentales por montones. Tengo un terrible miedo al abandono, al que no me quieran, que dan ganas de vomitar. Por otro lado el estar mucho con una persona me agobia, al punto que pierdo el sueño, que me abandono, una coodependecia de pánico, y de paranoia brutal. Nunca escondo nada, porque todo esto me hace ser quien soy, y pienso pero sobretodo siento, si los demás tienen sus miedos, sus miserias, sus dolores y puedo aceptarlos porque yo por ser así…, me etiquetan de tóxica.

Tomar mis defectos y debilidades humanas para hacer una obra de teatro, sentir poderío por estar arriba, mientras otro o yo esté abajo. No hace mérito a nadie. Crítico lo que me duele y reconozco que soy extremadamente brusca en mi hablar uso palabra vulgares (algunas me encantan).

Si me lastiman con las palabras voy hacer que lo sientas, quiero que le duela igual, porque el desprecio a un ser humano es lo más bajo. Y caigo en este bucle… no tengo miedo de reconocer mis acciones porque si no las veo y las corrijo ¿quién carajo lo hará?

Me encanta escribir de brujas, de magia, y de fantasías, pero el hechizo de tranformacion lo hace uno mismo. No va a venir Dios, ni los espíritus sagrados a transformarme. El pecado más grande que se puede cometer es saber que estás haciendo mal una, y otra vez…, y seguir sobre lo mismo sin detenerse. He tenido tanto miedo a perder las compañías, que al quedarme sola desapareció el miedo, porque nada en esta vida se puede retener; ni el agua, ni el viento, ni el cariño.

Somos libres, pero utilizar el poder que se tiene para manipular las emociones de alguien dependiente es lo más doloroso que una criatura humana puede hacer para sentirse mejor que el otro, y tachar a los demás como tóxicos.

Todos somos tóxicos en el momento que algo se nos desacomoda o descontrola por dentro. Tóxico es un estado emocional que el modernismo lo puso en el top. Depresión, trastornos, estados de salud mental pasamos todos. Por ahí se puede complicar el tema… el que daña quiere hacer ver lo dañado que está, eso no justifica el ir quemando a los demás.

Estoy obesa cosa que tampoco es un secreto, y al carajo con los malditos complejos, mido un poco más de seis pies, en metro no se cuanto será pero más arriba de 1.82. Mujer grande con desperfectos físicos que no son precisamente la gordura aunque eso fuera la causa de mi discapacidad. Hay personas que no tienen ni la mitad de mi peso, y se quejan de un rollito, de una puta estría, de que le salió celulitis, que si tienen una carne fofa… Soy mujer y ver otra mujer atractiva con sus curvas exactas no me da envidia al contrario la admiro, sin idolatrarla… lo que no me gusta es el sufrimiento emocional que muchas traen si engordan un kilo, o medio… Creo que la contaminación de lo que es bello, y el tema de los filtros para todos tener los ojos claros las tetas perfectas, la cara sin arrugas, sin manchas, o con unas pecas justa ni más ni menos las que se ven más cool. No nos está haciendo nada de aporte. Igual con los hombres la contaminación del estándar de belleza es la enfermedad, acompañada de esta era de la mentira “todos somos emprendedores y estamos exitosos”.

La sobre exposición del veme “a mi”… mira todas las caras que hago… los “stories” en todas las plataformas para decir nada… te hago ojitos, pero no te conozco, maltrato a mi entorno, pero aquí en mi historia soy de Puta madre… soy tierno(a), soy cool… soy una gran persona…

Que cada cual que exponga lo que quiera, pero si nos volvemos un poco más honesto haremos un bien, y dejaremos de ver a los demás como tóxicos, haciendo una introspección de que estamos en la era de mostrarnos como no somos.

El arma masiva de los comentarios hirientes por estos medios y en el trato personal siempre estará, otro ejemplo; alguien que parezca de bulimia y anorexia si lo hospitalizan, pasan unos días se encuentra alguien conocido en la calle y le dirá “joder, que bien te ves, me tienes que dar la receta”. Porque el estándar de lo que es bello, es estar delgado, si esa persona perdió 5 kilos en pocos días al otro no le importó si estuvo en urgencia, lo que le interesa es como perder esos kilos tan rápido como lo hiciste.

No nos importa el otro, lo aplastamos con nuestra forma de pensar.

He pasado muchas temporadas largas en hospitales, veo el abandono de la gente, que si pueden estar en sus redes sociales, pero no pueden pasarse a saludar o una llamada personalizada para ese supuesto ser querido.

He vivido el desprecio de todas las formas posibles, por ser una obesa mórbida hablarle a alguien, y ese “alguien” darme la espalda porque no habla con personas obesas porque le causan repulsión.

He vivido el salir del hospital con unas cicatrices que se me abrían por la misma obesidad, y tener personas que me dijera; “coño Aileen, que bien te ves la operación te quito muchos kilos”...

He vivido el encierro total en una oscuridad de semanas, de meses, sumergida en depresión en compulsividades extremas dando el máximo para otros, y cuando lloro tener el descaro de decirme que soy una ñoña, que no hago suficiente.

He tenido a mis familiares señalándome por ofrendar lo poco que tengo, por dar todo mi tiempo a otros, por regalar mi trabajo creativo, pero no se han sentado a escucharme y mucho menos abrazarme como lo necesito.

He tenido personas que solo me han dado las gracias al irse, otras que me han escupido el desprecio diciéndome que soy mala persona, que utilizo la desgracia, cuando la desgracia fue la falta de comunicación.

He sabido perder, desprenderme de la oscuridad, mirar eso que en los centros de salud colocan como frase motovacional que a mi me asquea…, el separatismo de un individualismo nocivo de que solo nos veamos a nosotros mismos.

Pero después de todo no se puede ser tan débil, y ese refrán quemado de “lo que no te mata te hace más fuerte”. ¿Quién fue el genio?…lo que no te vence te levanta y de que manera.

Mi palabra es mi artillería, no creo que sea un ser maravilloso, tampoco creo que sea un ser tóxico soy una humana, como tú, como otros… y mi armadura es el quebranto que he tenido que vivir, por elección o por azar…

No sé si las etiquetas algún día me quedarán bien, como eres “creativa, maravillosa”… quizás algún día me deje de causar repulsión…, como las banderas que dividen las fronteras, los colores que nos marcan como si fuéramos más o menos por el color. Los colectivos que ahora necesitan sentirse con un sentido de pertenencia, que mi acento por el lugar que nací, me coloca en una parte de este mundo.

Cuando me considero parte de una pelota que llaman planeta, en la que vine a experimentar una experiencia humana, terriblemente humana, con altos y bajos emocionales, con sensaciones, con palabras y con muchas fronteras y barreras con las cuales tengo que convivir.

…y sí, tú que me lees ser humano, lo escribió una gorda, y una mujer fea bajo los estándares de la métrica de lo que es hermosura, ¿dime ahora con qué más me piensas atacar?…

Lo que mi humanidad puede desear es más de lo mismo que desearía una “miss universo” amor, serenidad y buenas energías.

Ah…, espera eso también lo toman como burla, entonces toma lo que te sirva de reflexión si es que hay algo que vibre con tu sentir y lo demás… mándalo a tomar por el culo.

….total es hora de hacerme un selfie con filtro, hacer “stories” y brillar…! (Nota sarcástica)

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