•escar~miento•

Parecía algo horrorizada, al ver que mientras caminaba paria las entrañas.

Le decían tranquila no pasa nada, sin embargo, se veía claro cómo caían de sus piernas pedazo de útero.

Su vejiga descendió, hacía un globo que le impedía unir las piernas.

Seguido explotó su intestino, no se puede aguardar tanto dolor en el interior.

Ella, solo miraba con sus ojos perdidos, pude ver cómo le saltaban los capilares de los ojos y seguido se le caían las córneas.

No articulaba palabras el sentir se la carcomió.

Era evidente que moría, sin expresarse, con falta de amor y de empatía.

La recogieron como estiércol, y siguieron sin comentar nada.

De donde miraba e intentaba interactuar no podía.

Muy desolada le grité…, al escuchar el eco, retumbar me di cuenta de que aquel parto prematuro de mis vísceras era mío.

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