Flores Silvestres

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Mi participación en este pequeño poemario

Flores Silvestres

Grito de mujer 

Destierro de mi ser…

Corrompes el pH de mi cuerpo.
Alteras el balance de mi existir…
Tú, has arañado mi dócil Ser;
cortas el oxígeno en mi habitación…
Vienes queriendo poseer mi sensualidad,
sin importarte si estoy excitada…
Mi piel, no responde a tu pobre estímulo.
Años atrás, mi médula espinal, se ha roto….
Tú, vienes como Rey de la Selva,
pretendiendo domar mi Amazona…
Mis muslos fueron la desembocadura,
que te llevaba a mi cauce.
El manantial de mis adentros, en tus labios…
¡Eso fui antes!
Ahora, mis muslos queman;
el magma que corre por mis nervios alterados,
solloza…
¡Maldita y rota!
Tiemblo y no de gozo.
El dolor me quiebra…
Conversarte de mi intimidad,
fue adentrarte a lo más hondo de mis palpitaciones…
Ha sido hundirte; clavarte; sumirte en todo aquello,
que fue mi vicio…
¡Mi pasión y mi placer!
Ahora, yace aquí mi calvario, mi ácido,
mis tristes y quebrados versos.
Intenté seguir siendo la amante desbordante,
que siempre fui…
Me acechabas; separabas mis piernas y me tocabas…
Sentía un suplicio doble, uno en mi cuerpo
y otro en mis emociones…
Todo ardía, me torturaba con tu mirada,
en la que había desconcierto…
No sabías que hacer, con la tormenta que se desataba,
entre tu pecho y el mío…
Las sensaciones ausentes, acongojaban.
Tu indiferencia, pudriendo mis raíces…
Mientras yo, luchaba por florecer.
Envenenado, fuiste esparciendo tu soberbia.
Mutilando la claridad que, a mí, llegaba…
Clausurando mis debilidades…
¡Ahogándome en el silencio!
Ibas jugando con tu lengua viperina…
Consiguiendo libertades y mares nuevos…
Y el lamento de mi interior, aullando…
Necesitando algo más, que una simple estimulación…
Palabras que fortalecieran,
a lo que mi cuerpo físico, no respondía…
Te miré. Lloré… Y aún, lloro…
Por el destierro, sabiéndome diferente.
Faltó entendimiento; madurez para amar,
lo inconexa que me volví…
Jamás te he lamentado y creo que nunca lo haré…
Agradezco tu inútil sentimiento, que no fue más allá,
de mis vaivenes pélvicos…
Gracias a todo esto, descubrí, que mi terreno sigue fértil…
¡Para amarme y seguir creando!

Aileen Rivera Lasso (Saudy)

2016

 

 

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