•~…runas~•

(…) la caricia de sus palabras abre mis pétalos.

El elogio de su voz, se mueve con la música del viento.

Sobre un pañuelo azul descansan las runas, que enuncian las profecías.

Reboso el caldero con las semillas que desprenden nuestras almas.

Observo caer la esperma de las velas, en conjunción con la danza de las sombras.

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•Segundo acto•

Escucho la balada que sale de tu voz.

El misterio engendrado en tu lengua,

despeina mis respiros.

En la sonoridad de tu latido se estremece

mi verticalidad.

Haz hecho percusión en mis caderas,

tu ritmo tropical apretuja mis ovarios.

•~…apetito~•

Efusividad en los calambres inesperados.

Encontré la saciedad de mis pliegues en el contoneo abusivo.

Respiración entre~cortada, borrasca de jadeos en mis adentros.

El instante apretujando mis ovarios, con el calor de su espesura en mi cuenco.

Explosión delirante nos acarició y nos quitó las ganas.

•~…enraiza~dos~•

(…)

Puede que la penumbra
nos haya cegado.

Quitado las fuerzas
las pertenencias
de ser uno del otro.

Puede que la maleza
creciera entre los desaciertos.

Logrará injuriar el tatuaje,
clavando la diana en el pecho
en medio del quebranto.

Puede que cientos de fantasmas
gritaran a la vez,
sobre nuestras sombrías dudas.

Lo que no puede
quitar ninguna tempestad
es las raíces que hicimos.

•~vaci~arte~•

En ocasiones se inunda la piel.

Te encuentras erguido

aunque toda tu esencia está ahogada.

Ponerse a salvo es un giro de suerte.

Escuchas con atención el rugido del sismo.

Se hace camino al vaciarte

•~…bruma marina~•

Respira la noche embriagando su interior.

Esta noche los pies dejan huellas en la arena.

Sal en el paladar, bruma marina, espuma como destellos de luz.

Marejadas que van y vienen, la luna entusiasta en su fase creciente.

Los amantes haciendo hoguera con sus cuerpos.

Estrellas titilando entre los gemidos, hurgando más y más adentro.

~Noche de lluvia~

Caen gotas frías

sobre las grietas de la tierra.

Las hojas danzan

con su sonido…

¡Bendito instante!

…sonríe la frescura

al resbalar en ellas.

Melodía celestial

derramada en los surcos.

Corrientes de viento

susurrando en la cúspide

de la montaña.

Gélida lluvia estás vistiendo

esta noche de blanco y gris.

Húmedos latidos,

son una gentil ofrenda hacia la vida.

•~…sorbía~•

…sus besos desmedidos.

Arrasaron con la cadencia

de mis caderas enfurecidas.

El licor de su saliva

embriagando las entrañas.

El vaivén de las olas

aferrándonos.

Cada embestida

más vehemente que la anterior.

La brisa me mordía el cabello

y él me sorbía los gemidos.

Incrustada en su pecho,

mis vértebras crujieron…¡Lujuria!

•…barba•

Estremecer a tu lado mordiéndonos con la complicidad de los encuentros.

Dormir a tu lado izquierdo escuchando el pálpito de tu corazón.

Sentir tus manos perdiéndose en los risos de mi cabello.

Esos labios carnosos se esponjan al contacto con mi piel.

El apretón derrumba cualquier intento de permanecer quietos.

Me encanta cuando me levantas rozando tu barba por mi espalda.

•Perturbación•

Ácidas palabras se derraman desde su boca, no sabe lo que quema.

Frente al espejo ve dobles fantasmas, una existencia inexistente.

Sombras que hablan disturbando, lo que alguna vez fue su más preciado hogar.

Alucinaciones todo es un azar…, colmado de pantomimas que estallan al sonreír.

Lo incierto de su vida cada vez se aleja más, de cualquier propósito de regresar a su cuerpo.

Pobre conexión entre el espíritu y sus emociones, le vemos perderse, no podemos retornarle a su hogar.

•~…me pienso~•

Cuando me pienso, libre y sin absurdos instantes.

Salen alas de mis caderas y tentáculos de mis costillas.

Me aferro a la libertad, esa que no poseo.

El arraigo por amar la esencia de la vida me devuelve al centro.

Aunque muchas veces vaya en pedazos.

La gracia está en ser un “puzzle” que se deforme y tenga capacidad de restauración.

En cualquier hueco se puede entrar, cuando se quiere… cuando se está dispuesto.

Se me corrompen las formas, las estructuras, la métrica, el orden, el ritmo.

Desafío el equilibrio…, para conocer lo auténtico.

El dolor mi aliado, la maldad mi vigor, la ausencia mi esplendor.

Lo sagrado es ir afuera…, encontrarme con los elementos, creer que de ellos respiro la “magia” para “re~nacer” sin llegar a morir.

Que aquí…, aun queda tiempo…, deshojar no significa morir.

~º…hormigas y cangrejosº~

Tumbada en la tierra escuchando su respiro.

El firmamento coloreando el crepúsculo.

Fuerte brisa revolotea con entusiasmo.

El vaivén del oleaje es exquisito, su aroma y su sabor a sal.

Las hormigas desfilan a mi lado, les cuento.

De los parajes incompletos y de los desaciertos.

Los cangrejos corren en paralelo, al mínimo movimiento hacen su cueva.

Desde afuera quisiera adentrarme más y más…, al susurro de Gaia.

~º…sombraº~

De todas las fábulas improvisadas, me quedo con las tuyas.

Brotes de un campo fértil…, te colmaron de medallas en honor a la literatura.

Esencia que no necesita ser magnificada, todo quedo sobre las ranuras de los árboles.

Rayos de sol en la cúpula de la dicha, revoloteo de aves haciendo sinfonía.

Tú…, ramificado y perfecto, con todo el tiempo escrito, purificando el aire que respiro.

Debajo de una gran sombra, hay una gran sabiduría.

•~des~borda~•

Se llega a la quietud…, cuando el alma se desmorona.

Cuando los órganos te rugen hasta el punto de la histeria.

El cuerpo se vuelve líquido, te deshaces de apoco.

Allí…, lo único que tienes es tu chapoteo, el único ruido es tu propio silencio rompiendo el pecho.

Crujen los huesos, el tuétano se siente denso, la sangre fluye adolorida, es la reforma.

Miras tus poros abiertos, el pelo perdido, las canas, las arrugas que emergieron del dolor.

Las estrías que estallaron sobre tu piel, los rasguños de tus entrañas.

Esa respiración ahoga, toma consciencia propia, el cerebro se oxigena por un instante vuelves a ti.

Te abrazas con la intensidad que se lo harías al ser más amado, resurge…

Las células son capaces de mutar, tú eres un ser hecho de membranas hambrientas de vida.

Te llamas por tu nombre es el sonido musical más hermoso que escucharas, la dulce voz de tus adentros.

Embravecido momento…, la quimera, una utopía que te emociona enamorándote de tu ser.

Vuelves una, y otra vez…, todas las que sean necesarias.

El aprendizaje recién a comenzado, ya sabes que puedes ser líquido, porque algún día volverás a la tierra y no regresarás.

Este es el suspiro…, el regreso de tanta ausencia de ti mismo… ¡por fin a acabado!

~ºCuerpo frío…Gaia calidadº~

Mirada perdida…, el respiro gélido de una tarde nublada.

Silba la palmera esperando, que los cocos resuenen, robando una sonrisa.

El mar hace su bandeaó invitando los pies a danzar.

La calidez de la arena arrulla el mimo que añora el corazón.

Es la naturaleza la que posee la sabiduría, para alentar y transformar el espíritu quebrado.

~Esperanza…~

Susurro del bosque.

No solloza el río .

Ni ha llegado el sol.

La cúpula de los árboles

sacuden las orugas…

Desean verle volar.

Surge la transmutación,

de prisa su aleteo,

viajan con la esperanza,

de la selva incrustada,

en sus adentros…

Revolotean en la cúspide

buscando que su ruego

sean de bendición.

Para detener lo dolido

de las raíces incrustadas

en la tierra… Aúlla la hembra,

es ensordecedor, desgarra,

Gaia se libera, resurge…,

brote sagrado…, el milagro,

del reencuentro armonioso.

•~Lapso~•

Al amor que deshoja…, tal cual arpa de ángeles, rasgando con el viento las ramas.

Acreciendo su sinergia, para que siga el fluir de su vitalidad.

Se viene la primavera caribeña, sutil toque de aromas, colores y sabor a mar.

Vuela el polen, retornan las hojas…, se preña las especies de árboles…, ¡florece!

De prisa la naturaleza se extingue con la violencia de las tormentas tropicales…, pero el amor.

¡mmm!

Siempre es aprendizaje…

Te mima las entrañas, las remueve, te lleva hacia tu galaxia múltiple…, de dolor y sanación.

Al igual que las células, re~tomamos el ciclo de la vida.

(. . .)

el ser interior transmuta…, si lo permites

•~…insomnio~•

Títere…, vives en un teatro de cartón.
Pantomima de una fiesta elegida por el azar.
Murciélago desesperado…, aleteando con la fuerza infernal.
Eres un búho en medio del bosque tropezándote con las ramas.
Posees un radar desorbitado, por las arrugas de la memoria.
Falsa empatía acunada solo llamas al merecimiento…, desde la lástima.
El murmullo de la tierra está engullendo tus esferas…, manteniéndolas sin parpadeo.
Ningún ser vivo…, aguantaría tanto sin caer en el abismo de la locura.

•…mi teatro, tu obra•

Acudiste al teatro querías ver mi obra.

Solo para pavonearte, buscar ese detalle, para lastimar, burlar…, estreñir más al dolor.

No lo conseguiste.

A minorar la grandeza…, era mi noche, mi escenario.

Desesperado porque necesitas llevarte todo los aplausos, subiste…

Una vez más…, tu risa falsa, con tus mismos trapos.

Las mismas estrategias, la boca llena de pétalos, las manos colmada de aromas y el latido lleno de espinas.

En tu alma solo florece la dulce tentación de destruir.

Sigues siendo tú… el mismo.

El inconsciente que brasa la caldera de la inocencia.

Se prepara su plato delicioso, y lo presumes al mundo, aunque comes como cerdo.

Escupiendo los detalles de lo verdadero, atracándose de otros infortunios.

Pobres doncellas, que aún no conocen el trasfondo.

Caerán unas cuantas más…

Ese merodeo de pedir desde la làstima… es tu única forma.

Se te encrespa la aparente dulzura… y a los dos dias necesitas de nuevo comer carnes frescas.

Por eso mi obra lleva tu nombre.

Dejando la metáfora fuera; al verme brincar, estirar las ancas y la papada de sapo.

Serías tú…, imbécil el que vendrías a besar los disturbios de mi mente… aunque ya no te pertenecen.

Antes de que se baje el telón se ve tu miserable ser, tiñendo de rojo mi cuerpo…

Los espectadores siguen creyendo que es parte de la función, hasta que pasan los días y no vuelvo a salir sobre el escenario.

Usar lo mismo definitivo te entreno para matar.

Sin embargo, vives la más terrible agonía; te calcina, te inquieta, te mantiene despierto.

… y de lo único que puedes hablar es de tu miembro despierto, rompiendo el silencio.

La virilidad ya no te da más que para llevarla en la lengua, y ensalzar, para luego mutilar.

Quedándote con una mirada falsa, como la necesidad escueta que acompaña tu maldita alma.

Te sobre~viví…

~~~~

Nota:

•~…no tenía las más mínimas ganas de escribir en público, pero WordPress me recuerda que es mi aniversario de nueve años, de ida y de vueltas por estos lugares… hay que darle letras a la membrana.~•

•rasgando la muerte•

Desclavar el alma del cuerpo es jadear con la muerte.

Nombrar tres veces el desafío, anclar seis veces el cuitado corazón.

El respiro es un grillete que desangra la maldad de los adentros.

Torpeza en el latido…, que inútil anegado, y sordo sigue tras el viento.

Guerras entre los muslos magma calcinando todo a su paso.

Todo es un estado inerme…, sin triunfo para el cielo.

•Infectada•

Photo by Vestio

De la raíz más quebrada salió mi hoja, temblorosa, envenenada.

Los gusanos cerraron mi hoja, inmersa en mi dolor, carcomida por los ardores de los celos.

El pronóstico de vida era muy corto, y mi amor por el tronco estaba herido.

El veneno corría hasta las raíces, veía como enfermaba las horas y minutos que el árbol me podía ofrecer su respiro.

Elevaba oraciones pedía clemencia, a que mi hoja fuera como las demás, que tuviera frescura, elegancia en su brillo.

Que fuera capaz de desprenderse del árbol sin sufrir…, pero estaba poseída por la envidia.

El desamor me pegó hasta la médula.

En la lucha por estar pedí; que el Sol quemará mi hoja pronto, para ser disuelta, así volver a la tierra.

Quería pedir perdón antes de caer, quería deslizarme por aquel tronco, al que día con día admiraba.

El Sol, habló con el Viento e invitaron a la Lluvia…, para que todo pasara rápido, y así es como fui desprendida…

Me deslicé por sus arrugas, le besé con la furia de la naturaleza…, lloré, me gimieron los adentros, pero como hacía viento, llovía y el sol salió muy rápido.

Él ni se dio cuenta de toda la esencia que derramé.

~~~

•Fotografía colaboración de Vestio ~ con el amor más grande que puede habitarme te agradezco.

•No se puede huir•

Photo by Vestio

…esto que me está pasando.

(. . . )

Oscurece temprano en mi estancia…, y antes de que llegue el calor del sol, ya estoy atónita con el brío de un nuevo día.

Mis huesos resuenan tratando de contener mi estamina, mis cuerdas vocales intentan mantener el vibrato para emitir sonido.

Tengo los ojos vidriosos pidiéndole que aguarden las lágrimas, los temblores retumbando en mi feminidad al igual que los latidos acompañados de toda la humedad.

Estoy en una corriente de suspiros apretados, unos gemidos atorados en mis caderas, unos pulmones tragando savia.

Aprieto mi piel, mis poros susurran con toda la energía de mi interior le digo a mi cuerpo.

No temas al vaho… sostén un poco más toda la esencia, vívela, aunque del otro lado de mi…el otro cuerpo no sienta, ni quiera el encanto de mi ser.

Regocijo las células y los átomos que me forjan permitiéndome ser la mujer con las llamas encendidas.

~~~

Fotografía colaboración de Vestio

•Vuelvo al elemento agua•

Photo by Vestio

Mis labios obscenos

buscan deleitarse en su sal.

Inquietos hurgan en su piel,

en la envoltura de sus dotes.

Husmeo su cuerpo…,

inhalo el vapor de su ser.

Me revuelco en la espuma

de su densidad.

Mis manos se pierden

en la viscosidad de su virilidad.

Marejada fuerza femenina

de mis ovarios me vencen…

~~~~

Fotografía colaboración de Vestio

•se deshace mi malecón•

Photo by Vestio

(. . . )

Aguantar dentro el torrente…, quema.

Aguardar en silencio corrompe la cordura.

Nací muda…con los años me hice de una voz tenebrosa.

Tanto sentir corroe las venas y quiebra mis huesos.

Necesito soltar el alarido de mis ovarios…

De tanto agarrarme me arranqué las pezuñas.

Tengo la grieta con el rumor de mis fluidos…

Fiebre acumulada en mis pezones, ardores en las coyunturas de la pelvis.

Estoy mordida por dentro de hacer resistencia, el dique está apunto de reventar.

El fuego me posee, los latidos me tienen esclava del deseo, las hormonas revueltas claman su nombre…

Mi tajamar se derrumba, aunque el tiempo lo vuelve sordo de mi…

~~~

Fotografía colaboración de Vestio

•Ritmo nocturno•

Manos sobre el vino, mojando la punta de los dedos… ~Sa~bo~rea~.

Te invito esta noche un rito de ofrendas, sagradas.

A desnudar los tules de plata, que visten a la luna…

Emborracha el sentir…, déjalo aturdido.

Ve hacia donde aúllan las mujeres salvajes.

Muéstrate en el centro…, perdiendo el control que sostiene tu virilidad…, déjate amar.

Sin la medida del tiempo… que los cantos de ondinas se escuchen entre tu cuerpo, y la danza de las hembras libres.

Re~tumban los tambores en la hoguera…

Selene está deseosa de brincar contigo.

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