•~Psycho ManueL~ ((Navidad))~•

Photo by Vestio

Los cojones de ManueL…, tocan la canción de navidad. Parece increíble, pero es así… Pasábamos frente a Santa Claus, no habían niños tomándose fotos y me dijo; siéntate a ver si le suenan las campanas, allá fui de payasa, me le senté en la falda. ManueL me hacía una foto mientras Santa gritaba, que eso no se podía, que estaba pesada que me le saliera de arriba. Como no había mucha gente le moví las nalgas y le dije; canté la “Calocha”, que si el venía del polo norte probablemente me quitaría un poco de calor. ManueL, seguía grabando y sacando fotos para sus redes sociales, y yo…, seguía haciendo el ridículo… total cualquier cosa por ver al Psycho ManueL con una sonrisa. Bueno, me sacaron de allí con la seguridad… ManueL me pregunta ¿le sentiste el pito a el Santa? Le dije que No… y me dijo; mis cojones suenan en estéreo porque son como campanillas de navidad, navidad, rin, rin, la, la… más bien debo decir que es un 2.1 que también es estéreo, dos serían los huevos y uno, el pirulito eh… sería un sistema Dolby Surrounds 2.1 porque sino, no seria en estéreo si le falta el pito… entonces te sueno mis campanillas de navidad, navidad… Le dije; que podríamos irnos a la calle con una “hucha” a recaudar fondos para nuestra navidad, para que entonara la canción con sus pelotas…

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Fotografía colaboración de Vestio

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•~Psycho ManueL~ ((el tamaño))~•

…dicen que el tamaño no importa, depende de que estemos hablando. En mi experiencia el tamaño ha sido siempre lo que determina como los demás me aceptan o no. Debido a mi gran tamaño de estatura. ManueL, suele decir en la cama todos somos iguales… punto de inflexión inconexo… pero quién le discute a una mente que su tamaño en capacidades de inteligencias no se puede calcular. Estar a su lado es un constante dilema, una guerra donde el misil duerme sobre mi pecho ardiente. Es hacer cardio sin moverme, y cuando me muevo es por la misma furia, de querer pertenecer. Al saber que mis masas híbridas le asustan le doy con rabia al ejercicio aunque me duela el culo… los cráteres que ya tengo sobre las curvas abusivas de mi cuerpo, no se irán… el cráter que tengo en el sentir es el que más me preocupa. Tengo todo lleno de las ocurrencias de ManueL, hasta de su momentos explosivos en el baño, sin contar cuando su “toilet” me nombra con entusiasmo. Es una manera de saber que estoy en sus momentos más mierdosos… a mi como persona honestamente me halaga, que en ese momento tan íntimo de su vaciado también este… es una obra de arte lo que hace también con sus desperdicios. Me llama la atención todo lo que sea de éL…. aunque sé que el no me quiere, que simplemente me tiene un aprecio medido, y le suelo cansar bastante… Es que el tamaño vuelvo al inicio, sí importa, y más cuando se habla de capacidades. No es un secreto que estoy idiotizada gracias a las grandes diferencias, en donde veo sensibilidad éL ve porquería, donde veo algo genuino, éL no se sorprende y dice: “es que no aprendo nada”. Lo veo grande, me muestra un mundo que me negaba a observar y que solo el amor que siento me haría mirarlo. Aunque…, éL dice que lo miro por los arrebatos lujuriosos que siempre llevo todo a la entrepierna. No sé si algún día haré una exposición de todo lo que tengo de su arte corporal, por ahora cuando compartimos me voy apretando las ganas de un más y más… mientras éL se aburre un día más con mi discurso. Se despide escupiéndome un beso con boca llena, y cantando la canción de la película “La vida de Brian”…

“Cuando tu vida este en ruinas:

No te quejes… da un silbido

Y esto te ayudara a sacar lo mejor de las cosas

Y…

Siempre mira el lado brillante de la vida

Siempre mira el lado luminoso de la vida

Si la vida parece una bonita porquería

es que hay algo que has olvidado:

y es a reír, a sonreír, y a bailar y a cantar

Cuando te sientas deprimido

No seas tonto

Solo junta tus labios y silba: ese es el truco”.

•~Psycho ManueL~ ((gana la partida))

Me enfrento a un “Boss”, apostando que la vida es como un juego de video, que por más que muera volveré a revivir para darle otra batalla. Le cuento a ManueL, mis planes y me dice: ~que le diga a mi madre que se ponga el traje que le da la telaraña de mi padre cuando le echa un polvo, a ver si así se convierte en la mujer araña, y que yo… me agarre de los murciélagos de su cueva, para atracar todo lo que venga. Como Marvel está de luto, él quiere que le meta dosis de lo erótico, pues quedo traumado con la película de “Luciferina”… Me dijo; ~que la tenía dura…, le pregunté qué… y me dice: ~que mi cabeza siempre tira para la entre~pierna. Menuda inteligencia tu tienes… esa costumbre con lo del sexo, que vamos…¡ay, ay! Hago rabietas y me recalca que solo hablábamos de la almohada, que lo que sucede es que siempre lo quiero llevar al huerto a comerme su fruta madura… no te bastó con el maratón ayer de ocho horas, anda ve a desayunar… deja el cuerpo descansar. Aprovecha a mear, y de paso ahí sentada mira ver si te liberas de algo más… por si paso por ti más tarde poder tener menos toxinas. Me quejo, rabiosa y a la vez sonrío… dice: ~que tengo una bipolaridad que se ajusta a los que se me cruzan, por otro lado. Realza con entusiasmo que estoy aprendiendo aunque me estoy volviendo algo cabrona, que poquito a poco conseguiré cositas buenas. Cuando ve que voy cambiando el tono, me canta… “el tiempo que nos quede por vivir tú y yo nos pajearemos… ¡ahora no!, que acabo de comer”. Hago referencia vulgar a sus cojones, y él presume de que los machos allá en el Monte los tienen bien atados. Me adelantó sobre su publicación con nombre de otra mujer, como no digo nada, comenta cómo se nota que te estás tocando, que si no ya me hubieras dejado notar la furia. La sesión erotica ha sido suspendida, aunque te estoy provocando para meterte mi gusano. Es el anzuelo que uso para atraer, una vez vienen les hago un piercing en el clítoris y se quedan para siempre. No te enfades no te pongas celosa que te tiro un pedo. Le hago halago de que me gusta como narra…, ManueL tiene una manera increíble de ser espontáneo así que me responde. “…yo narro, porque tengo mucho recorrido por el mundo por eso he de narrar. Tengo tanto que si lo acoplas almo~narras, es que tengo tantas almorranas, cosa que no es lo mismo que el culo de un mandril con el ojete velludo y rojo. El mío está rojo, pero sin pelo… de narrar, narro algo… también es cuestión de leer en voz alta, que no es lo mismo que amarrar, porque si amarras a alguien lo estás atando y si lo atas y tienes látigo ya sabemos por donde van los tiros. Un poco de Cruella de Vil, coges un hacha y empiezas a cortar cabeza y será la masacre de Texas… entonces narrar me gusta un poco, sobre todo narro en la intimidad. Tú, ya sabes ahí con los aceites corporales según van deslizándose por las rodillas y llegan a los dedos…, y dices ¡ufff que me resbalo! Todo es un mundo, un condón gigante donde nos metemos y nos preservamos para el futuro. No soy narrador, soy trovador y toco la puerta (toc, toc) hay alguien… soy yo”. Así, se despide ManueL, tremendo Cabroncete que huele y hurga en las bragas de su suegra, porque dice que son más pequeñas que la de su hija, así se estimula para meterlo.

~…psycho~ManueL~

By Vestio

Como rescatista que le cae una viga de fuego…, así va ManueL, quemado, pero con una sonrisa. Anda siempre derrotando la muerte, cargando pesos ajenos. Sobre~guardando a algunas elegidas, pero metiendo la pezuña a otros. Tiene un carácter de veinte pares de cojones…, diría que un poco más. El maldito tiene las entrañas llenas de historias, la savia de sus labios tiene el sello de los Sabios. Arrastra un tumulto de muertos, algunos se le ven danzando en los ojos, otros se le ven en el peso de sus hombros ensangrentados, el más que abruma se sabe que es…, el que se lleva en el alma/corazón. Así él va, aparente~mente desarmado y frágil. Con esa sonrisa que dice: que ya tiene a su víctima enganchada en su vía… Lleva tiempo tratando de alinear mis chakras, para tirar~me, a su órbita. Aunque mis chakras cada ciertos días vuelven a girar al revés… Si el “Forever Aileen”, no fuera cargado por ManueL, quien se atrevería, a infundir la alegría y la danza maldita.

Foto colaboración de Vestio

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