•Imaginario Nefasto•

A los quince años, le salió una protuberancia en el vientre. Con el tiempo se fue formando más claro, no era un tumor. Era algo amorfo, aunque parecía tener vida; sentía, hablaba… Exigía, nadie era testigo de las maldades que le proporcionaba; le mordía los órganos. Ella, de apoco se moría en agonía, se había enamorado de su verdugo.

Anuncios

Blog de WordPress.com.

Subir ↑