•Demencia del músico•

Las notas musicales,
se incrustaron entre cada vértebra.
Su vibración es estímulo.
Impacto inclemente, todo un frenesí.
Cada inhalación forja esperanza.
Los poros desprenden su sabor
agri~dulce; paladar hambriento.
El deseo musical incrustado en las costillas,
el cuello tiembla junto con los trastes…
Las corcheas encajadas en la pelvis
y la semicorchea internada en los pliegues.
El placer brota al compás de los arpegio.
Danza acústica en la amígdala del músico.
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•…otro acto• (re~post) con invitados•

Escribí el primer verso y la Doncella dijo no poder escribir poesía, de su mismo comentario continúe el escrito llegó Luces y Sombra, a clavar su verso y siguió (Antoncaes) entre medio metí algunas líneas más… ¡Gracias por estar ahí!

~_~.

Si quieres…, puedes dejar que vuelva la piel de los labios.

¡Ay! Me pides lo imposible…

Cuando tú me devuelvas la mía.

Es el elixir que aumenta mis ansias.

Y con el sabor de los míos te llenarte de caricias.

Eternos ardores y latidos en los labios,

para nunca olvidar el roce.

Si se trata de escribir poesía,

olvido las formas, despliego las emociones,

y solo siento.

nochesnubladasblog.wordpress.com/2019/04/05/•-otro-acto•/

~•…visito a muertos ajenos•~

Photo by: DJRR

Paranoia, persecución mental.

Sacudidas, empujones hacia el abismo.

Misterio del quebranto…, fragilidad en el espíritu.

He sabido llorar con fe, y sin ella… dos mundos contradictorios.

Definitivo uno duele más que otro, he andado arrastrándome como culebra.

He suplicado, añorado, necesitado y también he dañado.

Ser víctima no es mi fuerte, porqué para tumbarme hace falta grandes artilleros.

Aún así, no niego de dónde vengo, de donde probable~mente, vuelva una y otra vez.

La batalla más grande la tengo en la cúspide de mis seis pies, entiéndase en mi cerebro.

Cada paso, pa’ alante y pa’ atrás a costado lo suyo.

Más allá de todo…, cuando nada queda mi gigante tamaño se vuelve diminuto.

Al salir de la oscuridad, lo primero que hago es descalzar mi pie “bueno”, para ponerlo sobre la tierra donde descansan los muertos.

No le veo sentido a casi nada, pero cuando camino entre los que ya no están, que a ninguno conozco.

Sintiendo ese eco…, de sus ausencias pues ya su tiempo pasó.

Me re~encuentro con algo, divino que me invita a intentarlo una vez más.

Poner el desastre en orden no es fácil, pero hay que ponerle el corazón a cada esfuerzo y a cada paso.

Agradecer a esas almas que desde el más allá impulsan a un palpitar, que muchas veces se rinde en la oscuridad de su habitación.

Me nace la gratitud, la belleza de ir…, a el contacto con lo natural, por los que ya se fueron, por los que se irán pronto y no tendrán otra oportunidad.

Respiro de la esencia de lo que fue y seguirá siendo la vida.

Sin restarle, nada a cada vida con la que no me crucé ,y con las que me cruzaré o jamás lo haga.

(. . .)

Photo by: DRR

~…mordida~

Photo by Vestio

A veces,

olvido que tu nombre

vibra en el contoneo

de mis caderas.

A veces,

el viento me recuerda

que tú eres libre y vives

como los ermitaños.

A veces,

llegan recuerdos

detalles grabados,

entonces tengo todo

lo que necesito para seguir

…,res~pi~rán~do~te.

A veces,

me muerdes el fruto

dejándome viva.

Foto colaboración de Vestio

~…posponer el día de muerte~

Arte de: Josué García Cruz

Quisiste seducir mis encantos, tratando de llevarme contigo.

Muerte te hice el amor…

Cae la lluvia, y el torrente de mis pasiones está girando.

No puedes arrebatar mi cuerpo, no es tiempo.

Ven, te vuelvo a besar, si lo anhelas o si te quedan fuerzas…

Te invito a otro vaivén pélvico, con manojos de esencia de Vida.

Gimo placeres, ardores, olor a selva emergen de mis entrañas.

Furiosa desgasto mis dientes en tu cadavérico ser.

Tengo suspiros latiendo de mi intimidad.

Vuelvo a teñirme de rojo, ahuyento la tizna negra que intentas dejar sobre mi cuerpo.

Arte de Josué García Cruz

~…danza de mis papilas.~ (ejercicio del recuerdo de un sabor)

Pepitas Negras sobre el anaranjado ocre

las llevo buscando desde mi infancia,

pero no las encuentro.

He tenido que perfumar mi agua

con polvos de colorantes

sabor azucarado que podría

provocar un coma diabético.

Nada parecido a tocar la textura

del fruto fresco.

…y ese olor, embriagante que prepara

mis papilas al gusto de perderme en tu sabrosura.

Amada parcha,

¿dónde puedo encontrarte?

Haciendo de tu enredadera un problema

para los humanos.

Mientras que para mí eras la sensación

amarga que hacía de mi niñez una danza gustativa.

~…se llama: Selva~

Selva, está casada y cansada.

Ella tiene un cuerpo esquisito, un abdomen abultado que deja ver claramente que ha sido fecundado y ha traído Vida…

Se mueve sus caderas al compás de los tambores, mueve sus brazos de manera hipnótica, hacen perfecto juego con sus senos.

Su vientre se agita de arriba abajo, de lado a lado, arquea su espalda, se detiene; sube y baja la punta de los pies, sintiendo la tierra.

Los pétalos se derraman por su desnudez el contraste de color con su piel, la emoción la sonroja el pudor subiendo de tono.

Sensualidad explícita de mujer, sus hormonas salen por los folículos del pelo, como si fueran raíces de árbol adheriendose a Gaia.

Sus ojos son fuego, muerde sus labios sintiendo la danza ancestral todo el poder femenino, incrustado en su útero palpitando; sintiendo, amando, soltando.

~~~~

Te lo dedico amiga a tu lucha, a tu entrega, a tu feminidad, que te bese la grandeza de la vida siempre para que sigas adelante.

~• “Bad Milk” •~

…que le quiero por su

~“mala leche”~.

Todos quere~mos…

Si muevo las caderas

con la sabrosura estridente.

Me crujirán las vértebras

y los tornillos…

El lado oscuro me apretará.

Recordando que mi

columna tiene una lesión

Medular.

Mi cerebro tiene los deseos

me sofocan los delitos inconfesable.

Para prolongar el orgasmo,

y desmitificar la cadencia

o la disonancia de mi entre~pierna.

Para darle un rato a la caldera

con el obelisco de su sexo.

Cuando la vagina no me pueda,

la mermelada de mis labios sobra…

~…el susurro de su amor~

De piernas abiertas, hacia 
el firmamento de su aliento.
Lo invito a donde no mengua,
mi vaivén pélvico.
He bailado con la luna negra,
vestida de tules azules.
Rozo mis senos tibios y erectos
por su pecho…
El abre su boca; empuja su 
lengua sobre mis pezones.
Me agarra por las caderas 
y yo, me contoneo.
Subir~me sobre sus piernas 
es un viaje hacia lo íntimo
e infinito placer…
Galopo sobre su sexo, me estrujan 
los deseos… Me detengo.
El agitado movimiento de su virilidad
me envuelve en acción. 
Sobre su piel ((res~pi~ro)) el néctar 
que me mantiene Viva.
El espesor caliente de su espuma, 
me re~corre por dentro, me siento 
embriagada de su luz y de su amor. 
Desciendo poco a poco, caigo 
rendida entre sus labios que suspiran 
mi nombre y sus dedos siguen enrollados 
en mis cabellos…

~Aileen~
Foto colaboración de Vestio.
4 de septiembre de 2017

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