~Trance XVI~

(. . .)
Se deshicieron los huesos
en la tierra, durante tu ausencia.
Tormentas traían
azote y corrientes,
no dejaba nada…
Fuertes torrentes
arrancaban los pedazos
de mi existencia.
…ahora solo quedan
partículas esparcidas
en la desembocadura
de algún mar.
Sí, un granito más en lo profundo
de un océano que ni siquiera
se pueden hallar los restos.
La historia en mi espíritu fue así;
quiero que la escuche tu alma…
Hasta el último instante siempre
murmuré tu nombre,
con amor e infinita gratitud.
*Trance registrado el 19 de junio de 2019 a la 1:54 am 
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•…ecos de poesías•

(. . .)
muertas las esferas
se desvió la atención,
al filo de los huesos.
Rozó el núcleo
del quebranto.
Colmena hechas de mentiras
envenenaron el hígado.
Gusanos en el trapecio
sollozaron la trampa…
Fantasmas en ovarios
recitaron ecos de poesías.
Monstruos crecieron
en los pulmones robándose
el oxígeno.
Haciendo el acto
final en el esternón.

Respira a Gaia

Abrir la tierra hurgar en ella,
sentir el pálpito de la vida.
Ver el paseo de las hormigas,
el movimiento de la lombriz.
Los pájaros picoteando
los frutos caídos,
el viento seduciendo las hojas.
Llovizna cálida canta
sobre la copa del árbol.
Danza rítmica de las sombras
al compás de las horas.
Se sumerge la tarde, llega la noche…,
titila las estrellas suspiro sublime del planeta.

~…deshaciéndome~

Soy ese trozo de vida roto,
en el cual no pude leer las señales a tiempo.
Mi instinto de sabuesa no me sirvió,
para navegar por los caños conocidos.
Naufragué en la orilla
del bravío arrebato de un oleaje.
Llegué tarde a la membrana del acertijo,
fui la pantomima de la espuma.
Tragué demasiada sal, he sido corroída.
La costa que me vio nacer, presenció mi final…,
convirtiéndome en salitre rodeada de granitos de arenas.

ºFolklore de su galaxiaº

Desenredó sus caricias
enredándose entre sus piernas.
Incomodan las sábanas
se tuercen entre los roces.
El hambre feroz de los cuerpos.
Silencios ruidosos…,
es irónico lo que siente
son las brazas de los sexos.
Pequeños rugidos valientes.
Los labios en vapor,
el jadeo magnifica lo apetecible.
Cientos de sensaciones
emergen sobre la piel…
Las feromonas mecen
el compás pélvico ideal.
Lujuria, placer, éxtasis
hechos de tejidos, sin dudas.
Leyenda de amantes.
Plena conciencia del ser,
efímero momento de tenerse.
Suma de seres,
la única que forja dos.., en uno.
Nutre las grietas;
océano corporal del cual
no se quiere escapar.
Viscosidad, sudores,
sabor desmedido.
Estallidos de luces;
un multi~verso
de su pequeño uni~verso.

~Engendro~

Sin más… nacido del punto ciego.
Abstraído en un planeta sin sentido.
Fue extraído de los cuencos
donde rebosa sabiduría.
Allí, mezclan fósiles,
metales, minerales, y energía renovable.
Paren utopías, metáforas,
sueños, conquistas aventuras.
Discurso estimulante
sin gastos extremos.
Necesidad sólo de lo esencial,
entusiasmos sin agobio.
No todo lo que se quiere se puede, para todos.
Aunque algunos engendrados sí podrán.
Surgirán formas, sombras, visiones,
arquitecturas impresionantes…,
Inventos asombrosos, y huellas increíbles.
Hay que saber beber de la inspiración adecuada.

~…imbeciles~

Entre tú y yo…
El arco del tiempo se expande,
al no abrirse los paracaídas.
Somos absurdos kamikazes
recreando nuestras sombras
no nos asusta el conteo del reloj.
Inquietos reímos hasta dolernos.
Dibujamos planes en la arena,
nos gusta que se desdibujen,
las formas para tener que reinventar;
cada escena, cada palabra, cada acertijo.
Que nos encontramos en el camino.
Agarrar la cámara
dejar a la creatividad
surgir es nuestro mayor acierto.
Tu armonía hace creer
en un mundo ilusorio.
Sin máscaras, sin sexos 
definidos, sin restricción.
~ Tú y yo~.
No sabemos que hacemos,
pero lo estamos haciendo.
Con fuerza, con energía;
con entusiasmo, aunque
los cuerdos nos griten,
y nos tachen de imbeciles.
Mientras que nosotros
mordemos cerezas
de nuestra amada Lilith.
Nos envolvemos en los pecados,
sin traicionar el éxtasis de su encanto.

Mi amada…

Amaneció sutil
el viento no despeinaba.
El mar estaba pasivo,
se imponía el sol.
Su esplendor
deslumbrando la mirada.
En la arena
no habían rastros de huellas.
El cálido cuerpo
se estremecía, el tul caía.
Con el ir y venir
de las olas se sentían cosquillas.
Danza de pezones
cadencia excitante.
Soledad,
nos hicimos el amor
una y otra vez.
Hasta quedar
siendo granitos de sal del caribe.

•Signo lingüístico•

Enamora los puntos
con inteligencia.
Escribe los suspensos
en el borde de sus labios,
que destilen los poros.
Usa los signos de interrogación,
para abrir el dique que mueve,
y domina las entrañas.
Recrea el lenguaje del tacto,
en el instante que aparecen
los signos de exclamación.
Los versos se desenredan
en la curva de las letras viajeras,
sobre la silueta que hacen
eternidades en las caderas.
Añade diéresis
sin sentir vergüenza,
que cada gemidos sea ungido
por un punto y coma;
que enaltezca la pausa celestial.
No finalices…,
sin antes volver a embestir la lujuria
con notoriedad y expresión.

Bravía

(. . .)
Vientre efervescente
embriagado de espuma
zarpazos impulsivos
vesania indómita.
Nevisca diluida
pálpitos vitalicios
besos estrellados
infinitamente eclipsados.

~Eco~

Todo se parece
un poco ha aquello vivido.
No se desprende el tiempo,
como tampoco las cicatrices.
Se complacen en convivir,
hasta el último día.
Todos somos un poco
de aquel con quienes hemos compartido.
Somos resonancia,
siempre nos quedamos con lo que nos sirve,
y lo que no…,
también nos ayudó para saber el límite.
Así qué…,
la desgracia también suma,
lo único que resta,
es el día que el cuerpo se detiene…
Dejando atrás el latido
que le dio existencia,
y esencia a nuestra vida.

•Infortunio•

Muro descascarado
ensangrentado.
Desdibujado
aún así contiene su miseria.
El tic~tac herido…,
mutismo trasgredido.
Estrategia falsa del poder…,
mente suprema doblegando al inferior.
El pueblo olvidó doblar las rodillas,
 se cansaron de mendigarle.
Ahora el odio crece
ferviente en el núcleo.
Los corderos se revelaron,
en su honor desparraman vísceras.
Intestino se esparcen,
como pulpos soltando su tienta para huir.
Son medusas fuera del océano,
desvirtuadas en un mundo indiferente.
El respiro sagrado ha sido fracturado;
se humilló, y no ha recibido la piedad.
Será que la misericordia
es solo para los elegidos…
¡Malditos, malditos!
(. . .)
no vaguen en nombre de la justicia,
ni del amor.
Los ciudadanos se mueren.

 

Somos cómplice silenciados,
que sonreímos con el morbo que nos posee.

En el reflejo…

Me precipité, a ver el reflejo de su belleza, pero se desvaneció.
Una voz, rasposa de esas que te dejan saber que llevan tiempo en esta existencia.
Pregunta; ¿qué ves?
A una persona con pobre autoestima, no le gusta  responder esta pregunta… Porque la bruma mental puede aparecer.
Entonces, puedes contestar; ¿qué son tus versos, de dónde nacen?
Inmensidad del sentir,
la conjugación del dolor, y la alegría.
La pasión desmedida
y el desequilibrio, todo lo incierto.
El torrente que me mueve,
las palabras encajadas en mis emociones,
mi feminidad herida.
Los versos son todo lo que arde;
y ruge en el silencio de mi infierno.
La danza que no puedo realizar…,
la belleza en la expresión del llanto sin fin.
El cúmulo de agonía,
un desierto agrietado,
un bombeo que duele en cada respiro.
Un aleteo de pestañas húmedas,
que se quiebran a su paso.
También es…,
la gratitud del quebranto de ser quien soy…
Entonces, ya te puedes ver…, ¡esa eres tú!

•Rabioso y mortal•

… Sembraron semillas de un árbol,
en mis adentros.
(…) me rompe, cada cierto tiempo,
para abrirse paso y echar raíces…
¡Más profundas!
Me vuelve a hacer trizas…
Me desbarata,
 se asegura de hacer aullar los nombres,
de cada una de las personas,
que han tocado mi vida.
Mi tronco, no es frágil…
Por tanto,  las raíces que salen de mi
médula espinal, deben ir más hondo…
Crecer hasta dejarme paralizada.
En el compás de mis días…
¡Para Florecer y Vivir!
Me sembraron con furias…
Llantos; arrebatos internos.
Y van surgiendo, brotes externos…
Estoy Agrietada, con la piel de cascarón
arrugado…
Con las entrañas bien ceñidas.
Si me tajeas, para dejar tu huella en mi tallo,
me podrías palpar claramente…
Sentiras mi aroma…,
y al observar mi corteza,
brotará el zumo de mis lágrimas de leche.
Te conectarás con mi Espíritu…
~ Rabioso y Mortal ~
Seremos reflejos en un instante…
En el que me respirarás y habré de respirarte…
En ese momento misterioso,
que vislumbra lo eterno y  lo fugaz,
tendrás en tus manos, el hacha…
Te miraré sin júbilo, ni vergüenza…
Me dormiré con el soplo de la brisa;
con el sonido de mis hojas…
Con la risa de algún niño, perpetuada en mi alma…
En esos juegos de mi sombra…
Rodeada de amantes, esperando el atardecer…
¡Y estoy, lista…! 
 
Esperando ser podada de mis plagas… 
 
De mis apegos… De mis gritos.
(…) al fin, seré Libre, de éste Maldito Dolor.
Qué me hace suicidarme y renacer cada ciertos días…

•Defunción•

Semillas de un árbol
el cual envejeció acelerado.
Marcado por la sequía
de un jardín donde la lluvia
nunca nutrió.
Hambre de conocimiento,
abrumado por los vientos violentos,
que perforan su ser.
Balbuceaba monosílabos
a penas entendibles,
sangran sus ramas ya moradas.
Sus raíces sedientas,
sombras perturbadoras.
Las mentiras secaron
el entusiasmo por sanar.
Sus hojas caen
sobre lo que será su tumba.
Inaplazable instante,
el calendario ya tiene
la fecha elegida.
No tiene escapatoria las marionetas,
le ahorcan con sus propias siluetas.
Su pérfido sentir es la locura que le posee.
El ansiado beso de la muerte,
supura en sus vísceras inmunes al dolor.
Desde el borde de mi cama,
con la habitación helada,
me despido de su vida; y de la mía.
Inyectan el veneno
en mis venas,
sin reparo le sonrió,
al escuchar la sierra
que talará su tronco.

•Suplicio•

Desconozco si hago sacrilegio
al no enaltecer tu “vida” o tu “muerte”.
Algún tiempo atrás lo hice,
ahora no me llena, no lo siento.
No creo en la crucifixión
como acto de bondad de tu grandeza.
Mucho menos lo que hemos
hecho los humanos en tu honor.
La prestación al odio,
la incitación en tu nombre,
como quiera que te hagan llamar.
Quiero pensar que no necesitas
de estos sacrificios o “falsedad”
de unos días…
Que prefieres que nosotros
desde nuestra humanidad
la demostremos con el día a día.
Aceptando la equivocación,
como fuego redentor para evocar
cambios profundos en nuestros adentros.
Por ende, con los demás…,
entiéndase en el “prójimo”.

~…sombría~

En la pasarela,
va altanera la sombra.
Engañando con su altivez,
escondiendo el miedo.
No tiene peso,
pero el cuerpo que le refleja
está exhausto.
Mira sus figuras
construidas de lesiones,
sin cicatrices que se le denoten.
Es un misterio
cuando transitan las horas,
y se va desvaneciendo.
Aunque la luz artificial
la haga notable,
sabe que está allí.
También lo sabes tú,
¿puede desaparecer?
Gran acertijo,
ella, se burla de las
re~creaciones mentales.
Por más que intentes alejarla,
 al mínimo resplandor aparecerá.

~Ondea la noche~

Escarcha en plena arena.
(. . .)
aguas cristalinas contoneando
su angelical ser.
Brizna sutil empapando…,
el aliento.
Multi~colores,
en los multi~versos.
Sublime oleada,
trae consigo la noche.
Un cuarto creciente de Luna,
entretenida con las estrellas.
Que hacen coro celestial,
en el vaivén de los suspiros…

•Sus años de plata•

Besar la palabra intrínseca
que sale de su pecho.
Acariciar el tiempo
que se manifiesta en su rostro,
en sus manos.
Cada arruga,
una batalla ganada a la vida.
Ese respiro que compartimos
al vernos a los ojos y perdernos.
Su elocuente sonrisa,
viajera de sus años.
Memoria implacable,
todo su cabello blanco le adorna
con elegancia cada uno de sus años.
Sus abrazos son sutiles regazos
que contemplan la sabiduría.
Su piel delicada ya tiznada,
sus ojos claros perdidos
entre los párpados caídos.
Su voz estrujada
por el paso de su existencia.
Es una maravilla
que mis oídos le escuchen,
es una delicia acariciarle.
Poder respirar de su mismo aire;
agradecido y bendecido.

~Gestar~

Después de estimular
el alma, desnudé los ojos.
Adentré los labios, sin saliva
en el respiro de la frescura.
El aroma, y el color lila.
Los parpadeos gemían
susurrando a los lagrimales.
El contoneo se escurría
al son de las caricias
inquietas y tímidas.
Llegó el sollozo
de la primavera,
vestida de verde.
Y
(. . .)
arrullé su tallo marrón.

•Estancia•

Despliegue del cuerpo,
instante de lo etéreo.
Manjar, geometría deformada.
El peso de unas horas ausentes.
Extraviada en un mundo peculiar;
la duda, el desgarro.
La estancia de las pesadillas.
Treinta y tres horas de un coma
parcial, luchando en volver o quedarse.
Estrangulada,
un registro de lunas ausentes.
Gritos ensordecedores en un alma muerta.
De humo la lengua, marañas entretejidas.
Austeridad del desahucio
implícito en el cuerpo
errante de caricias.
Los labios entre abiertos
sin palabras encajadas en los dientes.
Dos huecos en el rostro, ya no existe pupilas.
El parásito se ha comido el minúsculo cerebro
que suscitó tanta guerra.

•~…asombro en el vuelo~•

(…)

aleteo instantáneo.

El sol besa el vuelo infinito.

Los gemidos son cuatro sombras,

de siete nubes contoneándose

del asombro y del placer.

El azar del viento mece los cuerpos.

Un nido es un hogar, su cobijo es el cielo.

El árbol al mover sus ramas parece que danza.

Existe un susurro en lo natural, que aún no desciframos.

•Rock and Go•

El humo, la botella
y el “rock and roll”
desnudando los oídos.

Conjura la malicia
que ofrece placer a su sexo.

¡Chuculún!

Suenan los hielos
al caer en el alcohol,
antes de derretirse
en el vapor de la lengua.

Masturbar la incertidumbre
en la hora exacta del pánico,
y la danza de los muertos.

Lúgubre deseo, disonante
estremece las vértebras
colmadas de veneno, y
de los susurros maléficos.

 

 

 

*Chuculún* Imita el ruido que hace un cuerpo al caer al agua.

•…otro acto• (re~post) con invitados•

Escribí el primer verso y la Doncella dijo no poder escribir poesía, de su mismo comentario continúe el escrito llegó Luces y Sombra, a clavar su verso y siguió (Antoncaes) entre medio metí algunas líneas más… ¡Gracias por estar ahí!

~_~.

Si quieres…, puedes dejar que vuelva la piel de los labios.

¡Ay! Me pides lo imposible…

Cuando tú me devuelvas la mía.

Es el elixir que aumenta mis ansias.

Y con el sabor de los míos te llenarte de caricias.

Eternos ardores y latidos en los labios,

para nunca olvidar el roce.

Si se trata de escribir poesía,

olvido las formas, despliego las emociones,

y solo siento.

nochesnubladasblog.wordpress.com/2019/04/05/•-otro-acto•/

~º…sombraº~

De todas las fábulas improvisadas, me quedo con las tuyas.

Brotes de un campo fértil…, te colmaron de medallas en honor a la literatura.

Esencia que no necesita ser magnificada, todo quedo sobre las ranuras de los árboles.

Rayos de sol en la cúpula de la dicha, revoloteo de aves haciendo sinfonía.

Tú…, ramificado y perfecto, con todo el tiempo escrito, purificando el aire que respiro.

Debajo de una gran sombra, hay una gran sabiduría.

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